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Donde habita la muerte.

Escribe aquí tu relato de zombies (SOLO CAMINANTES REGISTRADOS - Relatos originales de zombies que no tengan nada que ver con The Walking Dead)

Re: Donde habita la muerte.

Notapor Nadia » Mar, 30 Sep 2014, 16:43

*En este capitulo más que nunca recomiendo escuchar los vídeos de la banda sonora del relato, los he elegido muy cuidadosamente*


19 ~ Donde habita la muerte.





Una interminable desgastada y agrietada carretera se podía ver en medio de aquella zona rural. No había rastro de nieve, ya no. El sol aquella mañana brillaba como no lo había hecho en los últimos meses, donde el frio, el invierno y el cielo cubierto de gris estuvieron a la orden del día.

La primavera había empezado, la nieve se había marchado, había dicho adiós después de la intensa y friolera nevada de la última semana, haciendo que todos aquellos que habían sobrevivido aquel crudo Invierno se llevasen un último recuerdo de lo complicadas que habían sido las cosas. Un invierno donde el mundo cambió, el primer invierno del nuevo mundo, el primer invierno de una nueva era, el primer invierno del fin, el fin de la humanidad. Un invierno que de escribirse una enciclopedia sobre la nueva era marcaría un antes y un después, el invierno que lo cambió todo.

Una disimulada figura se podía dibujar al final de la carretera, caminando carretera adentro. Los potentes rayos del sol, casi como si fuesen fogonazos, iban dando forma a la figura, su rostro iba tomando matices, su cuerpo iba tomando altura, una altura no demasiado alta y su condición física, al igual que sus ropajes totalmente cubiertos de sangre también empezaban a deslumbrarse.

Se trataba de un niño y era él, Buzz, solo, cubierto de sangre, con una brecha en la parte izquierda de su frente, sangrando, ardiendo de dolor, el corte en la mejilla había sido un dolor casi de risa comparado con aquel fuerte rio de sangre que descendía desde su frente, cruzando su mejilla izquierda y desembocando en la barbilla, haciendo que unas disimuladas gotas rojizas se derramaran sobre el asfalto. Por si fuese poco, todavía seguía portando los trozos de tripas y sangre de aquellos caminantes, aquellos que supuestamente les iban a cubrir, aquellos que eran parte del plan ideal.

El plan ideal…

Ya nada le importaba y eso se podía ver en su forma de andar. No tenía fuerzas, se dejaba llevar por puro azar, no sabía dónde iba, no sabía ni donde estaba, solo caminaba, tambaleándose de un lado a otro, débil como nunca antes lo había estado, estaba solo, solo de nuevo, tal y como había empezado, solo, los demás se habían ido para siempre. Ya nada importaba…

El machete que sostenía en su diestra también estaba bañado en sangre, no era sangre de caminantes, era sangre fresca, roja, una sangre que hacía poco menos de quince minutos había estado fluyendo dentro de un cuerpo, aquella sangre…solo de recordar lo que había ocurrido sus ojos se llenaban de lágrimas, unas lágrimas que dificultaron aún más su paso.

Estaba agotado, estaba derrotado, ya no quería seguir adelante, ya no, nada tenía sentido, volver a quedarse solo después de todo lo que había ocurrido, imaginar que posiblemente todos los demás estaban muertos, todos ellos…

Y el plan era ideal…

Buzz se dejó caer sobre una roca situada en un lado de la casi eterna carretera que atravesaba aquellos campos que unos años atrás habían estado llenos de ganado. Lloraba, le costaba respirar y aquella enorme piedra era lo único que le sostenía, lo único que le separaba de caer al suelo y quedarse ahí hasta que alguno de los caminantes llegara, le mordiese y todo acabase. Es lo que quería, Buzz quería morir, ya no quería seguir adelante, después de todo lo que había pasado, después de haber encontrado una nueva madre, después de haber encontrado el amor, después de haber encontrado un amigo, después de haber encontrado familia en aquel grupo, después de todo había acabado mal, todo se había fastidiado en el último momento. Resistió en aquel mundo por ellos, todo el grupo fue la fuerza que siempre necesitó, el grupo fue quien hizo que siguiese adelante, luchando, buscando ese paraíso que tan cerca habían estado de alcanzar.

Pero ahora estaba solo para siempre y solo no quería vivir, no en aquel mundo, ya no.

Estiró su brazo derecho, remangando su sudadera, lo suficiente como para que el verdadero color de su piel se pudiese ver, aquella piel que todavía seguía manchada de sangre. Elevó el machete, apoyando la afilada hoja cubierta de sangre sobre su muñeca, lo que quería hacer estaba claro.

Apretó la afilada cuchilla del arma contra la muñeca, lo suficiente como para provocarse un pequeño corte, no lo suficiente grande como para que ocurriese lo que tenía que ocurrir; acabar desangrado y morir pues eso es lo que quería Buzz, morir. Lloraba, lloraba como no lo había hecho nunca, lo hacía por verse en una situación así, lloraba porque él mismo se repugnaba por haber decidido quitarse la vida pero veía todo tan negro y complicado que jamás encontraría otra salida, no, era imposible. Incluso en algún momento se le cruzó por la cabeza la idea de seguir, encontrar otro grupo y empezar de nuevo pero en su interior sabía que no tenía la fuerza suficiente como para hacerlo, no de nuevo. Había intentado ser fuerte todo este tiempo y de verdad lo había sido, había cambiado pero en aquel momento todo su mundo se había destruido y ya solo quería morir. Morir en silencio, en paz, acabar con su sufrimiento de una vez por todas. Alzó de nuevo el arma, dispuesto ahora a no fallar en el corte en la muñeca. Lo iba hacer, nunca antes había estado tan convencido en hacer algo en la vida.

Buzz solo quería morir…




Pero dos horas antes de que aquella macabra situación se llevase a cabo habían dos niños, dos pequeños, uno de ellos era el mismo Buzz, el mismo que en un par de horas estaría quitándose la vida. La otra era Linda, su querida Linda, el pequeño la estaba cubriendo de sesos de uno de los muertos que acaban de cazar. Estaba restregando un montón de tripas sobre la espalda de ella, con cuidado, como si estuviese haciéndole un disimulado masaje.

—Huele fatal — Reconoció Linda, aguantándose las ganas de llevar su mano hacía la nariz para taparla.

—Lo sé Linda pero te acostumbraras, ya veras, ya todos están listos, veras como te acostumbras — Buzz dejó el ultimo monton de carne sobre el hombro derecho de su novia Linda, estaba bien cubierta y olía como ellos —Ya está.

— ¿Por qué has querido ser tú quien lo hiciera? — Preguntó ella con curiosidad.

—Solo quería asegurarme que ibas bien cubierta, no quiero que te pase nada malo Linda… — Admitió el pequeño, con sus pálidas mejillas ardiendo como si de las brasas de un fuego se tratara.

—Nada me va a pasar, todo saldrá bien, conseguiremos esos helicópteros, estaré bien, te lo prometo — Linda tomó la mano de Buzz, aunque ambos estuviesen cubiertos de tripas y sangre no les importaba mostrar el cariño que se tenían mutuamente.

Se dispusieron a regresar con los demás cuando Buzz apretó la mano de ella, haciendo que esta parara.

— ¿Qué pasa? — Preguntó la melliza algo preocupada.

— ¿Puedo pedirte algo?

—Dime Buzz.

— ¿Prometes no enfadarte?

— ¡Jamás me enfadaría contigo, tontorrón! — Y Linda no veía forma de que eso ocurriese, quería a Buzz, mucho y sabía que aquel pequeño era puro de corazón, era eso lo que le hacía sentirse tan bien a su lado, su pureza, su valentía y su bondad.

— ¿Puedo besarte? — Si antes había estado rojo ahora era estaba más rojo incluso que un tomate, suerte la de Buzz que Linda no podía verle —Antes de que entremos ahí dentro, una última vez, por favor…

Linda ni respondió con palabras, simplemente acercó sus labios a los de él, sin vacilar ni tan siquiera un segundo y le besó, de la mejor forma que sabía, posando sus finos labios sobre los frios labios de él. No importaba que oliesen fatal, no importaba la vísceras y tripas que hubiesen en medio, solo importaban ellos dos y aquel beso.

—No hace falta ni que me lo preguntes, esas cosas no se preguntan Buzz — Sonrió Linda, retirando sus labios pero todavía manteniendo una distancia bastante corta con el muchacho.

—Pero no quiero besarte si tú no quieres, eso no está bien.

—Siempre quiero besarte señorito Tyler, todos los días, a todas horas, siempre — Rió ella, consciente de que ahora le vendría la bronca por llamarle por su nombre real.

—Volvamos con los demás antes de que te lance otro trozo de carne podrida en la cara por llamarme así — Bromeó Buzz y ambos echaron a reir, cogidos de la mano, volviendo junto a los demás.

Buzz había necesitado aquel beso. Era la segunda vez que besaba a una chica, la segunda vez que besaba a su chica y había sido incluso mejor que la primera vez, mejor que aquel primer beso. Posiblemente Buzz jamás iba a olvidar aquel momento junto a las estrellas donde Linda le hizo cerrar los ojos, tampoco iba a olvidar este segundo beso, ni los que estaban por venir, a decir verdad, jamás olvidaría nada de Linda, no importaba lo que ocurriese, siempre la tendría en su corazón, por siempre jamás.



Regresaron agarrados de la mano y aquello levantó un par de cuchicheos por parte de Devin, Regina y Bree, como siempre, aquel trio no dejaba de hablar de la pareja que formaban los dos pequeños, siempre tan atentos, como unos buenos cotillas. Los demás estaban demasiado ocupados como prestar atención a los jóvenes tortolitos.

Todos ellos ya se habían cubierto de sangre y tripas, el plan seguía adelante. JD y Jerry habían guardado la información que tenían sobre Peterson y Ethan en secreto, JD creyó que el grupo no debía saberlo pues de haber sido así muchos de ellos se negarían a entrar en la búsqueda de ese único helicóptero. Ahora aguardaban a que las dos hermanas volviesen, se habían alejado para despedirse de su perro Fanger, aquel enorme San Bernardo que iba a ser liberado pues era imposible que atravesase la horda de caminantes.

Y regresaron. La mayor, Cassandra, con sus dos ojos hinchados por llorar, teniendo que ser la pequeña rubia Wendy quien tirara de ella, no lloraba, había sido triste dejar a su perrito atrás pero no lloraba, por momentos parecía que la pequeña niña de seis años era la más fuerte de las dos, de verdad lo parecía.

— ¿Estamos todos listos? — Preguntó por última vez JD al ver que las hermanas habían llegado y ya estaban también cubiertas de restos de caminante.

—Lo estamos — Afirmó Bree.

Todos ellos se miraron, no había necesidad de palabras, no había necesidad de gestos, todo lo que necesitaban eran miradas, aquellas miradas lo decían todo, como si fuese una despedida, asegurándose que se veían los unos a los otros por última vez, nunca se sabía lo que podía pasar y si morían era mejor hacerlo con la mirada llena de recuerdos de aquellos a los que tanto querías.

—Solo caminad como si fueseis uno de ellos y seréis uno de ellos… — Indicó Sherry por última vez, haciendo que fuese JD quien encaminase aquella marcha hacía el interior de la base militar.

No tardaron en mezclarse entre aquellos seres, JD iba en cabeza, Peterson que no se había separado de Ethan el cual sostenía a su hijo en brazos se encontraba en el lado izquierdo del grupo, en la parte central estaban todos los pequeños junto Bree, Regina y Natalie, en la retaguardia, en la parte trasera eran Ramón, Sherry y Chris quien cerraban la formación mientras que en la derecho era cubierto por Starla y Jerry.

Los gruñidos de aquellos seres en un primer momento sobresaltaron a Bobby pero su padre con rapidez tapó los oídos del pequeño con una de sus manos, rodeando su cabeza y haciendo que su hijo no tuviese que oír el lamento de los muertos.

Uno de aquellos seres chocó contra Bree, Buzz casi dio un salto del susto, estuvo a punto de alzar su pistola y disparar pero no lo hizo cuando ella dejo ver aquel gesto tranquilizador, todo estaba bien, solo se había chocado con ella y después había seguido su camino, era imposible que les detectasen, ellos ya eran parte de los muertos vivientes. Atravesaron la enorme alambrada que cercaba la gran y extensa base militar, ya se encontraban en el interior y solo quedaba llegar hasta el hangar que se encontraba abierto de par en par con sus enormes compuertas.

Caminaban en el más profundo silencio. Los gemidos de los muertos se habían convertido en la única banda sonora del momento, haciendo que los nervios estuviesen a flor de piel en todo momento y especialmente el de una persona, JD no podía quitarle el ojo de encima a Peterson, no después de saber con pelos y señales cual había sido su plan y como lo estaba dejando ver al no apartarse ni un segundo del lado de Ethan y su hijo.

El comandante Peterson también estaba preparado para entrar en acción, por supuesto que su plan seguía hacía adelante y su rifle estaba cargado para abrir fuego. El cañón del arma por unos segundos acabó siendo apuntado hacía Buzz, con disimulo mientras todos caminaban, incluso Peterson llegó a posar su dedo índice en el gatillo, preparado para abrir fuego con el pequeño. ¿Por qué siempre a él? ¿Por qué siempre le había tenido tanto asco a ese niño? Fugazmente esas dos preguntas fueron preguntadas a si mismo por parte del comandante y es que no pudo encontrar una respuesta, simplemente le odiaba. Era obvio que le recordaba a si mismo cuando era un niño, Peterson también había vivido una infancia bastante similar a la de él, cuando ambos se enfrentaron cara a cara en aquella charla en el hospital donde Peterson le obligó a jugar a la peligrosa y cruel ruleta rusa descubrió que Buzz era la viva imagen de Chuck Peterson cuando tenía aquella edad. Cuando Peterson todavía guardaba aquella inocencia, cuando todavía creía que podía cambiar a sus padres, cuando todavía creía que el abusador de su padre podría dejarle algún día vivir en paz, cuando era aquel niño perdido…el mismo niño que había sido Buzz y Peterson que no era idiota podía verlo, Buzz era él mismo hacía 40 años. Siempre le había odiado, por la representación que hacía de su imagen, por lo mucho que le recordaba aquellos tiempos, por eso quería aniquilarle por eso siempre había querido aniquilarle y ahora, en aquel preciso instante se retuvo a sí mismo, como aferrándose, enterrando toda la ira y rabia que tenía en su interior pues la promesa que le había hecho a Ethan de no disparar a ninguno de los niños seguía en pie, no podía perder a Ethan, le necesitaba.

El cañón ahora apuntaba a Bree. Fácilmente podría acabar con la rubia, nunca había tenido tanto rencor hacia ella como quizás había tenido hacía el pequeño, al fin y al cabo Peterson todavía recordaba aquellas felices y complacientes noches donde él tenía sexo una y otra vez con ella, sin duda aquello había sido lo mejor que le había pasado al comandante en aquel puñetero fin del mundo. Tenía que utilizar su cabeza fría y disparar a la rubia no era algo que le saliese provechoso, no, era mejor que cayese el rey, su rey, quien sostenía aquel grupo, quien le había destronado.

El doctor JD, era quien Peterson quería utilizar de cebo.

Y no fue una sorpresa lo que se llevó cuando su rifle apuntaba al doctor y vio que este ya tenía su pistola desenfundada, apretando el gatillo con ansias y viendo que el resultado no era nada, el arma no disparara y en aquel preciso instante una maligna sonrisa apareció en el rostro del comandante.

Había sido él mismo quien se había encargado de vaciar el cargador del arma del doctor, siempre supo que Jerry acabaría traicionándole y contándole a JD lo que iba a ocurrir, siempre lo supo, desde aquella charla en medio de la oscuridad supo que jamás podría convencer a Jerry y que ya le había perdido, ya no era su aliado y antes de que él mismo perdiese iba a guardarse un nuevo comodín y ese comodín era deshacerse de las balas del arma del doctor antes de que hubiesen partido hacía la enorme horda de cadáveres que se veían envueltos en aquel preciso instante.

Un fuerte disparó atravesó el hombro de JD, haciendo que este cayese de rodillas de dolor sobre el suelo. Peterson hubiese disparado en el pecho, le hubiese hecho morir en aquel preciso instante pero los caminantes que habían alrededor le impedían tener un buen tiro, lo bueno para el comandante es que se había salido con la suya, el doctor había caído, había sangre y gritos, todos entraron en pánico y ahora los caminantes acabarían con todos ellos.

Y Peterson echó a correr junto a Ethan y su pequeño Bobby, abriéndose paso a tiros contra los muertos hacía el interior del hangar, subiendo unas escaleras que conducían a la parte superior de la base, el plan le había salido genial a Chuck Peterson, él siempre ganaba.

El primer caminante se lanzó a morderle pero fue Bree entre gritos quien abrió fuego contra los muertos que se acercaban al doctor, mientras mantenía a Buzz a sus espaldas en todo momento. Starla que había visto con sus propios ojos que Peterson era el culpable de toda aquella situación no dudo ni en segundo en salir corriendo detrás de él, para darle caza, para no dejar que se saliese con la suya y es que si había alguien más retorcido y vengativo que el propio Peterson esa era Starla, no le iba a dejar salirse con la suya.

— ¡Tenemos que salir de aquí! — Gritó Ramón, el cual también estaba abriendo fuego contra todos los caminantes que se acercaban, al igual que el resto del grupo, todos estaban disparando en aquel preciso instante, incluso las hermanas Cassandra y Wendy.

— ¡No! ¡Debemos seguir hacía adelante, necesitamos ese helicóptero! — JD con la ayuda de Bree se puso en pie, él seguía dispuesto a conseguir aquel vehículo volador, incluso si ya pocas balas les quedaban y los muertos acabarían cazándoles.

— ¡¿Dónde está Starla?! — Preguntó Jerry con su corazón en un puño al ver que la morena había desaparecido.

— ¡Ha ido tras Peterson, la vi, iré a por ella y acabaré con ese desgraciado, nos la ha jugado! — Era JD quien también estaba decidido en ir en busca del comandante y ponerle fin.

— ¡No JD! — Bree intentó interrumpir la marcha del doctor pero este ya se había metido de lleno en el hangar, abriendo fuego con su pistola y tapándose la herida de su hombro con su otra mano.

— ¡Buscad un lugar seguro en el hangar, refugiaros, volveré con Starla, os encontraré! — Fue lo último que JD dijo antes de subir aquellas mismas escaleras que Peterson, Ethan, Bobby y Starla habían subido.

Los que quedaron abajo estaban cada vez más rodeado, si querían encontrar un lugar donde refugiarse en aquel mismo hangar debían actuar con rapidez o iban acabar troceados por los dientes de los cientos de monstruos que cada vez se apelotonaban más y no dudarían ni un segundo en acabar con todo el grupo.

— ¡Vamos al hangar! ¡Por aquí! — Fue Ramón quien tomó el rol de líder en aquel tenso momento, guiando a todos ellos hasta lo más profundo del mismo hangar militar.

Avanzaban, abriéndose paso todo lo rápido que podían, sin dejar de abrir fuego con sus respectivas armas, haciendo que los muertos fuesen cayendo como una ficha de dominó que es tumbada y todas las demás acaban cayendo de la misma manera. La única que no podía disparar era la pobre Linda, la cual se mantuvo al lado de Buzz, agarrada de su mano en todo momento.

Cruzaron un extenso y amplio pasillo en el mismo hangar. Frente a ellos se podía ver una casi derruida pared, siendo empujada por un montón de caminantes que obviamente, al oler la carne fresca del lugar empujaron con aun más fuerza haciendo que esta cayese por completo y así poder entrar y dar caza a sus presas. Aquella pequeña horda de muertos cortó el paso del grupo que estaba huyendo en busca de ese lugar para refugiarse. Quedaron divididos en dos partes por culpa de los muertos, abrían fuego e intentaron derribarlos pero era prácticamente imposible pues los otros caminantes del exterior que también se estaban adentrando en el interior les estaban pisando los talones, si ambas hordas acaban unidas aquel lugar iba a ser la tumba para el grupo, eso estaba claro.

— ¡Ahí hay una puerta, vamos! — Gritó Bree, guiando a los pocos que habían quedado con ella.



El grupo se había visto dividido en dos partes por culpa de aquella nueva horda, Bree era quien lideraba una de las partes y Ramón era quien llevaba a los otros, los cuales no tuvieron más remedio que correr hacía el lado contrario del hangar, esperando tener la misma suerte que Bree y los suyos habían tenido al encontrar aquella puerta.

Abrieron la metálica compuerta y para suerte de ellos aquella sala de vigilancia estaba completamente despejada. Bree fue la que se quedó aguantando la puerta mientras los demás entraban. Buzz estaba con ella obviamente, Linda le acompañaba, las hermanas Cassandra y Wendy también y por último se encontraba Natalie, siendo así Buzz el único chico en aquella división del grupo.

— ¡¿Y los demás?! — Preguntó Linda asustada al no escuchar ni a su abuela ni a su mellizo en el interior de aquella pequeña sala.

—Tranquila… — Pidió Buzz con su corazón a mil por hora, sintiéndose en su agitada respiración —Nos hemos separado, un montón de esos monstruos nos cortaron el paso y tuvimos que separarnos, ellos corrieron en la dirección contraria, estoy seguro que están bien.

—Oh no… — Linda ni tras escuchar la respuesta optimista por parte de Buzz consiguió animarse, rompió a llorar.

Dejándose caer al suelo junto las hermanas, que también estaban temblando, abrazadas, totalmente congeladas por el temor que les invadía el corazón, por el temor a perder sus vidas y por el temor de acabar siendo mordidas.

—No podemos quedarnos aquí, no podré resistir aguantando la puerta mucho más tiempo — Indicó Bree, que seguía haciendo fuerza para que los montones de caminantes que habían en el hangar no consiguiesen tumbar la metálica puerta y entrar en la sala de vigilancia donde ellos se encontraban.

—Puedo ayudarte — Se ofreció Buzz para hacer fuerza junto a ella y así bloquear juntos la puerta.

—No, hay otra puerta ahí adelante, ves con Natalie y echad un ojo para ver que hay más allá — Ordenó Bree rotundamente.

—Sí, supongo que puedo hacerlo — Natalie era la que más capaz se encontraba de echar una mano a Buzz en aquel momento.

Linda estaba destrozada en el suelo entre lágrimas y las hermanas estaban aterradas, ninguna de ellas podría echar una mano a Buzz en aquella situación, solo Natalie podía mientras Bree seguía sosteniendo la puerta con todas las fuerzas que podía.

—Pero JD dijo que nos resguardáramos aquí dentro, que él regresaría… — Recordó en voz alta Buzz las palabras del doctor.

— ¡Que le den a JD! — Exclamó Bree — ¡Él es quien debería estar aquí con nosotros y su sed de venganza le ha cegado, olvídate de él, estamos en esto solos, todos los que estamos en esta habitación! ¡Tenemos que salir de aquí, ahora, vamos Buzz, ves a ver lo que hay al otro lado de esa otra puerta! — Y por primera vez Bree tenía las cosas claras.

Por primera vez la rubia estaba tomando el control de la situación como no lo había hecho antes, sin la necesidad del doctor, sin la necesidad de esa figura de líder, no la necesitaba, lo único que necesitaban era salir de aquella enorme trampa mortal cuanto antes.

Buzz asintió tomando su pistola, Natalie también hizo lo mismo y ambos se dirigieron hacía la otra puerta, cuando cruzaron el umbral de esta pudieron ver que había un caminante con un uniforme militar dirigiéndose hacía ellos dos, Buzz actuó con rapidez y le voló la cabeza, haciendo que este cayese al suelo. La sala que había tras aquella misteriosa puerta no era mucho más grande de la sala de vigilancia, parecía más bien un pequeño hangar que albergaba un antiguo 4x4 militar, en muy buenas condiciones.

— ¡Hay un coche! — Exclamó alegre Natalie, acercándose junto al pequeño al vehículo pero sin bajar el arma en ningún momento, asegurando que el lugar era realmente seguro.

— ¡¿Y las llaves?! — Preguntó Bree también excitada por la idea desde la otra habitación.

Buzz fue quien se acercó al volante a comprobar si estaban puestas y…

— ¡Bingo! ¡Están puestas! — Exclamó el pequeño con una enorme sonrisa — Al parecer el militar intentó escapar del lugar con este vehículo pero acabó convertido antes de que pudiese salir con el coche — Explicó Buzz.

Bree aseguró que tanto las hermanas como Linda estaban preparadas para correr hacía la otra sala una vez que la puerta estuviese abierta y así hicieron. Bree dejó de hacer presión, dejando que aquella horda entrase en la pequeña sala pero antes incluso de que se llegase a llenar ya había llegado al otro pequeño hangar donde se encontraba el coche militar, cerrando la segunda puerta tras ella y esta vez no tuvo que bloquearla con su cuerpo pues esta era bien resistente como para mantener a los muertos unos cuantos minutos bloqueados hasta que consiguiesen derrumbarla.

—Yo conduciré, todos adentro, vamos — Indicó Bree, abriendo las puertas del coche para que todos pudiesen montarse.

Buzz tomó asiento de copiloto mientras que Natalie, Linda y las hermanas Cassandra y Wendy quedaron en la parte trasera del espacioso y montañero vehículo. Bree tomó el asiento de conductora, encendió el motor, cerró todas las puertas y pisó el acelerador a fondo. Nunca antes había estado tan contenta de utilizar un coche, de escapar de ese lugar, de dejar la base militar atrás, pisó afondo, atravesando aquel hangar con toda la velocidad posible.





No a todos les fueron las cosas tan bien. Peterson junto Bobby y su hijo seguía corriendo a toda velocidad, subiendo aquellas casi interminables escaleras metálicas que ascendían directamente hasta lo más alto de la base, el helipuerto.

Peterson era quien iba en cabeza, Ethan que su paso se retrasaba por los gritos y peso de su hijo iba un par de metros detrás del comandante. Sin embargo, lo que hizo que la distancia entre ambos fuese más grande fueron aquel montón de balas que empezaron a volar contra ellos dos, alguien les estaba disparando.

Peterson con audacia esquivo lo disparos procedente de abajo, que cada vez iban aumentando la altura. Se trataba de Starla, quien con su metralleta le estaba intentando dar caza. No se iba a rendir, no hasta que ella misma fuese quien acabase con el comandante, el mismo que un día fue su superior, ese hombre que tantas ordenes le dio pero que ahora, para ella, no significaba más que repugnancia, era todo lo que Peterson le podía producir, repugnancia como un mal bicho traidor.

— ¡Peterson! — Gritaba ella mientras abría fuego y ascendía por las mismas escaleras, a una altura mucho más baja que la de ellos pues le tenían ventaja pero aun así estaba corriendo todo lo que podía — ¡Apártate Ethan, retrocede, deja de seguirle, es a él a quien quiero! — Volvió a lanzar otra ráfaga de disparos, sin embargo Ethan hizo caso omiso, siguió junto el comandante.

Era difícil acertar, más que nada por el metal que rodeaba aquellas escaleras pero al menos les estaba complicando su plan de huida.

— ¡Nunca me alcanzaras pedazo de zorra! — Peterson también intentaba abrir fuego contra ella, mucho más lento con su rifle por supuesto pero también intentaba darle caza sin dejar de correr escaleras arriba — ¡Debí follarte cuando pude, necesitas que alguien te enseñe a quien debes respetar, como hicieron tus compañeros en Irak, follarte bien follada como mereces ser, eres una perra! — Todo insulto que pudiese debilitar a Starla psicológicamente lo iba a usar, no había duda de ello.

— ¡La única cosa que va a ser follada es tú culo cuando meta esta metralleta por ahí abajo y te haga volar en mil pedazos! — Amenazó la del pañuelo, sin dejar de disparar en ningún momento.

La ráfaga de insultos terminó pero no la de los disparos y la persecución se ponía todavía más intensa. Las balas volaban de un lado a otro, cualquiera de los dos podía caer en cualquier momento, solo faltaba que una bala rozase o impactase de lleno en la carne de ellos para que eso marcase la distancia de tiempo en la persecución perfecta para tener un claro vencedor.

Los estruendosos disparos y diversos gritos habían captado la atención de aquellos que ninguno de los dos bandos quería; los muertos.

Estos aparecieron tras derrumbar una de las puertas de seguridad en cierta zona de las escaleras, cortando el paso a Ethan y Peterson, Starla corrió aprovechando sin duda alguna aquella oportunidad de oro para dar caza a su presa que ya llevaba persiguiendo más de diez minutos. El militar y el padre intentaron seguir subiendo las escaleras como podían, intentando dejar atrás a los muertos pero estos iban alcanzarlos, fue por eso que esta vez el comandante fue abriendo tiro contra ella, abatiéndolos uno a uno, sin embargo eran demasiado, necesitaban alguien más que disparase o iban a ser alcanzados por los muertos.

— ¡Ethan maldita sea, dispara, utiliza tú arma! — Recriminó el comandante al ver que el padre solo sostenía a su llorica hijo en brazos mientras que con la mano que portaba la pistola quedaba completamente congelada — ¡Dispara! — Volvió a gritar.

Starla estaba más cerca que nunca y Peterson sabía que aquella mujer le iba a dar caza y de una de las maneras más terribles posible, sabían cuan sádica y retorcida podía ser la militar, sabía cómo se había vengado uno a uno de todos sus violadores hacía unos años atrás y sabía que tenía hielo en las venas, no dudaría en hacerle sufrir si finalmente le atrapaba.

— ¡¡PEDAZO DE MIERDA, DEJA AL MARICON DE TU HIJO Y DISPARA, DISPARA JODER, DISPARA!!

Ethan solo aferraba lo más fuerte posible a Bobby entre sus brazos y lloraba, lloraba junto a su hijo al ver que la situación estaba prácticamente perdida, que iban a ser alcanzados y que él no podía controlarlo, no podía combatirlos, ya se contaba como un muerto más.

Peterson resbaló, fue en ese preciso instante cuando una de las balas de Starla le rozó el brazo derecho, haciendo una pequeña incisión que le hizo gritar de dolor. La tregua para el comandante no paraba, otro caminante se lanzó a hundir sus dientes en su pierna pero él fue más rápido, propinándole una fuerte patada que lo mandó a un par de metros más allá. Y es que ahí fue cuando se percató que si no tomaba una decisión rápidamente todo estaba perdido, el inútil de Ethan solo le estaba complicando las cosas, el llorón de su hijo solo atraía más caminantes y Starla llegaría, oh sí, estaba más cerca que nunca.



Tomó una decisión drástica. Dio un fuerte rodillazo en la tripa al padre de Bobby, haciendo que este cayese de dolor al suelo, aprovechando aquel momento que bajó su guardia a causa del dolor para agarrar al pequeño Bobby y ser el mismo Peterson quien lanzó al pequeño niño de cuatro años a los caminantes, entregándoselo, como si fuese un nuevo cebo que le permitirá escapar hasta el helipuerto.

— ¡¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!

Ethan, tras aquel enorme grito de dolor al ver a su hijo ser arrogado al montón de caminantes se lanzó también en la búsqueda de este, lo que provocó el perfecto nuevo plan del comandante que sin ni siquiera planteárselo una milésima de segundo salió por patas hacía arriba, corriendo como alma que lleva el diablo, huyendo de aquella situación, huyendo de la represalia que podría tomar Ethan, huyendo de los caminantes, huyendo de Starla, iba a escapar, una vez más, se iba hacer con la suya, se iba hacer con ese helicóptero solamente para él.

El padre de Bobby apartó a los caminantes entre golpes como pudo, tomó a su hijo en brazos rápidamente y pudo decir que tuvo suerte pues ni siquiera le habían dado tiempo a morderle, le tenía en brazos y ahora solo debía correr, correr lo suficiente como para que los caminantes quedasen atrás y él quedase a salvo con su hijo, no le importaba el grupo, no le importaban los demás, solo quería huir, muy lejos y estar con su hijo, con su hijo para siempre. Solo tenía que correr…

Y lo intentó hasta que un nuevo y desgarrador grito del pequeño que todavía seguía en sus brazos le hizo voltearse para ver aquella horrorosa escena.

Uno de los caminantes tenía el delgado y delgado brazo derecho de Bobby entre sus dientes, le estaba mordiendo y pronto los demás se unirían a tal festín.

A Ethan no se le ocurrió otra cosa más que tirar, tirar con toda la fuerza del mundo, aquella fuerza que se saca de donde no la hay cuando ves a la persona que más quieres en tu vida en un estado tan triste y cruel como ese. Tiró tan fuerte que el brazo del pequeño quedó partido en dos, llevándose aquel caminante la parte del codo hacía abajo, incluyendo la pequeña mano del niño que en unos instantes empezó a devorar por completo.

—Oh dios Bobby, oh dios, mi hijo….

Llorar era poco para describir cual era el estado de aquel hombre al ver a su hijo sin brazo, al ver que le faltaba la mitad de este y al ver que el pequeño gritaba con un desgarro terrorífica y la sangre…brotaba por todos lados, como si fuesen chorros, ríos de sangre rodeaban la escena, la sangre de su hijo, su Bobby…

Ethan derrotado se dejó caer al suelo, si los caminantes tenían que comerle que así fuese, su hijo estaba muriendo y sus gritos le taladraban la cabeza, ya solo quería morir, quería morir junto a él, eso era todo lo que quería. Cuando la situación parecía que estaba del todo perdida fue Starla quien abatió a los últimos caminantes que quedaban en aquella zona, salvando la vida de Ethan y por lo tanto ganando ella algo de tiempo para alcanzar a Peterson pues ella todavía no se había rendido.

Cuando llegó Starla pudo ver a Ethan en el suelo, sosteniendo a su hijo que no dejaba de sangrar por la enorme herida del inexistente brazo, el pequeño iba perdiendo poco a poco el conocimiento pero ya no gritaba ya no. Sintió compasión, jamás sería capaz de culpar a Ethan por la decisión que había tomado, solo era un padre que quería proteger a su hijo y ella no era nadie para juzgarle, solo tenía un objetivo claro y aquel era Peterson.

—Eres tonto, eres tonto papi… — Murmuró Bobby, Starla que ya había decidido subir escaleras arriba, dejando a Ethan ahí tirado pudo llegar alcanzar a escuchar aquellas palabras del niño —…nunca debiste haber ido con el hombre malo, debimos ir con mi amigo Buzz, nunca con el hombre malo papi…nunca….nunca papi… — Y su voz se fue apagando, al igual que sus ojos que acabaron completamente cerrados, Ethan al escuchar aquellas cruciales palabras no pudo hacer otra cosa que abrazar a su pequeño Bobby, era todo lo que quería hacer, abrazarle, abrazarla hasta que todo acabara.

Starla no pudo contener más aquella escena y subió las escaleras a toda prisa, ya nada podía retenerla, no habían disparos que le impidiesen ir a buen ritmo, no había caminantes, encontraría a Peterson antes que se marchara con el helicóptero, eso era todo lo que quería hacer, dar caza a ese desgraciado ser.



El primer sitio que llegó una vez que alcanzó la cima de las escaleras fue un viejo almacen donde había montones de cajas de varios productos militares guardados bajo llave, el helipuerto estaba justo al otro lado, cruzando aquel silencioso y vacio almace, debía llegar ahí, por ahora no había escuchado sonido de helicóptero alguno lo que indicaba que Peterson todavía no había huido y tenía la oportunidad de enfrentarle.

Y es que no tardó en descubrir que Peterson todavía seguía ahí, cuando corrió para atravesar aquel enorme trastero de una de las viejas cajas, oculto, se lanzó el mismo comandante que había estado aguardando a la que la del pañuelo llegase para ser él también que acabase con ella después de aquella intensa y arriesgada persecución. Se lanzó sobre ella, haciendo que la militar cayese de lleno sobre el suelo, Peterson golpeó la cara de Starla con toda la brutalidad que pudo, utilizando todo su ira y odio, descargándolo con la cara de la mujer, golpeando para matar, para asesinarla a golpes. Ella que todavía conservaba sus preciadas cuchillas atadas a sus dos manos utilizo una de estas para apuñalar al comandante en un brazo, consiguiendo sacarle de encima con un fuerte cabezazo.

Ella pudo saborear aquel metálico sabor de la sangre cuando escupió aquel montón de líquido rojo de su sangre a causa de los puñetazos. Recobró la compostura poniéndose en pie pero Peterson también lo había hecho y lo había hecho antes que ella, el hombre como si de una bestia salvaje se tratase se lanzó de nuevo sobre Starla, esta vez con fuerte placaje que hizo que su cuerpo impactara de lleno contra una de las viejas cajas tan resistentes que ni siquiera se partió. Peterson tenía claro su objetivo y era deshacerse de las cuchillas de Starla, agarró el derecho brazo de esta y lo estampó varias veces contra la caja, haciendo que la cuerda que sostenía la cuchilla de su diestra cediese y por lo tanto cayese, aprovechando el comandante para hacerse con esa misma cuchilla en ese preciso instante. Pero Starla siempre aprovechaba los momentos claves para atacar y aquella vez volvió a darle un fuerte rodillazo en la cara, haciendo que Peterson retrocediese unos metros.

Ambos quedaron cara a cara, ambos estaban heridos y solo uno podía vivir. Ella fue quien dio el primer paso, con la cuchilla que todavía conservaba en su mano izquierda fue nuevamente apuñalarla pero el comandante, esta vez, volvió actuar con rapidez, aferrándose a la misma cuchilla que él mismo le acababa de arrebatar para provocarle un enorme corte en la cara.

Ella quedó en pie, él también, ambos observando lo que acababa de ocurrir. En un primer momento parecía que todo seguía igual, que la pelea solo se había paralizado por unos segundos pero entonces aquel extenso corte que Peterson le había provocado a Starla en su rostro empezó aparecer cuando la sangre fluyó. Un corte que le rajó la cara de lado a lado, desde una punta de la frente hasta uno de los extremos derechos de la barbilla, le había rajado la cara. Starla perdió la fuerza, cayó al suelo cuando aquel montón de sangre descendió por su rostro, haciendo que fuese ella quien acabase siendo la perdedora de aquel combate.

Peterson rió propinándole una última fuerte patada en el estómago solo para asegurarse de que ella le quedaba claro quien había vencido. Y la hubiese rematado, hubiese acabado con ella a puñaladas si no fuese porque escuchó la voz de JD que ascendía por las escaleras, el doctor también estaba llegando al lugar. No tenía opción de ganar otra pelea, estaba demacrado, herido y Peterson era un hombre fuerte pero jamás podría derrotar a JD, no en aquellas condiciones. Optó por dejar a Starla desangrándose mientras él corrió hacía el otro lado, abriendo la enorme compuerta para llegar al helipuerto por fin.

— ¡Starla! — JD había llegado y la primera imagen que se encontró fue a la del pañuelo tendida sobre un pequeño charco de sangre —Oh dios… — Vio el enorme corte que le había atravesado la cara.

—No importa… — Murmuró ella —Ves…ves…ves y acaba con él, ves, ya te preocuparas de mi después.

—Pero Starla… — JD estaba consternado por ver a la militar en aquella situación, podría morir desangrada —Encontré a Ethan y a Bobby abajo, le dije a Ethan que saliese de aquí como pudiese, he visto lo que ha pasado, no quiero que tú también mueras, Starla…

— ¡Mueve tu culo negro ahora mismo ahí dentro y acaba con ese hijo de puta de una vez por todas! ¡Hazlo gilipollas, hazlo! — Y Starla fue la única manera que encontró de que JD reaccionase, siendo ella como siempre una tipa dura de palabras duras.

—Lo haré — Dijo alto y claramente JD, corriendo hacía el helipuerto, esta vez sí, no se iba a escapar.



El fuerte sol impactó de lleno sobre su rostro cuando abrió aquella puerta corredora de par en par, no bajó la guardia en ningún momento pues sabía que Peterson estaba ahí, estaba cerca, podía notar su presencia, como cuando se nota el mal olor de un caminante, era la misma situación. Cuando su vista se fue aclarando pudo percibir dos cosas y una de ellas era que el helicóptero estaba ahí, sobre la marca del helipuerto y alrededor habían un par de militares, los cuales habían acabado a tiros a decir por la posición de sus cuerpos, habían sido aquellos que intentaron escapar, los compañeros de Peterson, los dos que no llegaron a escapar, acabaron a tiros. JD avanzó y pudo ver que el tanque de gaosila del helicóptero estaba agujerado a causa del disparo de los cadáveres de aquellos dos, había sido vaciado y parecía imposible que volviese a poder ser reparado, los agujeros eran tan grandes que se necesitarían semanas reparar aquel trozo de chatarra.

El helicóptero, aquel billete al paraíso había sido destruido, todo por lo que había arriesgado, todo lo que quería se había ido…

Puso en riesgo a todo el grupo para nada, por algo que ya estaba destruido, por algo que llevaba siendo inservible desde hacía días, había arruinado todo, eso lo tenía claro.

Pero una abrupta risa hizo acto de presencia. JD rápidamente corrió hacía el otro lado del helicóptero y en lado izquierdo del helipuerto pudo encontrar a Peterson que yacía sobre el suelo, riéndose, partiéndose el culo al haber visto los mismo agujeros que JD acababa de presenciar y por lo tanto no pudo tomar acabar exitosamente su plan de escapa. Era todo lo que hacía, reír entre carcajadas como un condenado loco sobre el suelo, mientras que con su mano derecha cubría la apuñalada que Starla le había propinado en el brazo. Ya solo podía reír y cachondearse.

—Está roto, está jodidamente roto ¡Roto, negrata, roto! ¡Y nosotros creyendo que de verdad podíamos conseguir este puto helicóptero y estos dos gilipollas se lo cargaron! — Sus risas solo dejaban de crecer, ya no había marcha atrás y Peterson desde que comprobó que el helicóptero era inservible aceptó su destino.

JD llenó de ira se acercó hasta el comandante, tomándolo por su camiseta de tirantes blanca, la cual estaba totalmente llena de suciedad, sangre y demás especias de caminantes. Le obligó a ponerse en pie y justo cuando lo tenía arriba otra vez le propinó el puñetazo más grande que nunca antes había dado. Fue tan fuerte que tumbo a Peterson de un solo golpe, haciendo que el comandante saliese casi volando un par de metros hacía el borde de aquel helipuerto, también, haciendo que un par de dientes saliesen disparados de la boca de Peterson.

—Tú..tú has arruinado todo maldita rata, jamás debimos escucharte, tú has arruinado todo — Culpó JD al ver a Peterson derrotado sobre el borde de la helipuertica azotea, escupiendo sangre por la boca — ¡DEBÍ MATARTE CUANDO TUVE LA OPORTUNIDAD, TÚ HAS ARRUINADO TODO!

—No seas dramático orangután — Rió Peterson desde el suelo —Sabes que vas a matarme ahora, lo estás deseando doctor…

—Por supuesto, es lo que te mereces, desgraciado — JD apretó sus puños, no iba a esperar mucho más a ponerle fin a la vida de aquella rata traidora.

—Déjame decirte algo primero — El comandante escupió sangre sobre el suelo, retomando algo su compostura, quedando de rodillas en el suelo, alzando su vista para decir lo último que tenía que decirle al doctor —Vas a fallar, quizás está vez ganes pero fallaras…los perderás, la rubia y el crio morirá, eventualmente lo harán, créeme, los perderás y tú estarás ahí para verlo, tú estarás presente para ver como mueren…

— ¡Eso nunca pasará!

—Pasará, sí pasará…y cuando eso pase acabaras como yo, acabaras siendo repudiado por todos, no eres un buen líder, te detestan, no sabes pensar con la cabeza en frio, te juzgan en las sombras, susurran en tus espaldas hasta que hagas una barbaridad y entonces…acabaras como yo, te mataran sucio negro de mierda, te mataran…

JD contuvo tanta ira que de haberle hablado solo podría lanzarle insultos, ya no tenía palabras que decirle, no tenía dialogo que compartir con aquel señor, solo tenía que acabar con él.

Tomó la carrerilla suficiente para correr como una bestia infundada de ira hacía el comandante, propinándole una veloz y eficaz patada en toda la cara, lo suficientemente fuerte como para romper su nariz y a la vez hacer que ese cayera desde lo alto de la base militar al montón de caminantes que habían en el patio exterior.

JD se giró y regresó a buscar a Starla para sacarla del lugar cuanto antes, no se quedó a ver como Peterson era devorado pero sus gritos de dolor al ser mordido, al ser troceado, al ser desgarrado era como una buena música en sus oídos, era todo lo que necesitaba oir, el cantico de Chuck Peterson dando la bienvenida a la muerte entre gritos. Él ya era historia, había muerto, de una vez por todas.

Llegó a toda prisa a donde se encontraba Starla, tomó la cuchilla de la morena, arrancando un trozo de su propia camisa, la del doctor, para hacer una improvisada venda que rodeara su cabeza, haciendo que taponera la herida de alguna manera. La tomó en brazos, ella había perdido la consciencia pero todavía seguía latiendo, JD pudo comprobarlo cuando la tomo en brazos, respiraba, estaba viva.

—Ya todo ha acabado, Peterson está muerto, todo acabó — Anunció murmurando por si la morena podía escucharle que se quedase tranquila.

Teniéndola en brazos abandonó el lugar, en busca de alguna manera de salir de allí, de reencontrarse con los demás, de reencontrarse con su familia, con Bree y Buzz, era todo lo que ansiaba hacer.





Y es que el coche que justamente atravesaba el patio trasero de la base militar era el mismo 4x4 que albergaba en el interior a Bree, Buzz y las demás chicas que estaban huyendo del lugar. Bree era la que conducía a toda prisa, dispuesta atravesar aquella verja y dejar aquel horripilante y oscuro lugar atrás. Esa era su intención pero algo le hizo frenar en seco, una figura, una figura que nunca esperaron volver a ver…

Ethan sosteniendo el cadáver de su hijo en brazos, con la mirada perdida, en mitad de aquel enorme patio, inmóvil y es que de no haber frenado en seco a Ethan no le hubiese importado ser atropellado.

—Bobby… — Buzz desde el asiento de copiloto rompió a llorar al ver al pequeño muerto en los brazos de su padre.

Bree abrió la puerta trasera del todoterreno.

—Entra Ethan — Ordenó la rubia pero Ethan que todavía seguía con la mirada perdida hizo caso omiso — ¡Ethan entra ahora mismo! — Alzó el tono de voz y esta vez pareció que el hombre reaccionó.

En silencio se acercó, tomo asiento en la parte trasera y una vez que se aseguraron que todos estaban sanos y salvos atravesaron la alambrada con el 4x4 a toda velocidad, ya se ocuparían de lidiar con Bobby que había sido mordido y no tardaría en reanimarse más tarde, ahora solo debían centrarse en salir del lugar y encontrar un lugar seguro donde refugiarse.

Aquella base militar quedó atrás cuando Bree pisó a todo gas el acelerador, alejándose todo lo posible de aquel lugar, aquel lugar donde realmente había habitado la muerte y se habían encontrado de lleno con ella, había sido el error más grande cometido por todos ellos, jamás debieron entrar. No sabían que había ocurrido con los demás, no sabían si todos habían conseguido salir con vida, no sabían lo que les pasaría ahora, todo lo que sabían era que debían alejarse lo más lejos posible de donde habitaba la muerte.

Alejarse, sí, alejarse para siempre…

Y todo esto ocurría cerca de una hora antes de que Buzz quedase solo, una hora antes de que Buzz los perdiese a todos, una hora antes de que acabase en aquella larga e interminable carretera, una hora antes de que Buzz decidiese acabar con su vida…








¡Y lo prometido era deuda! Martes y estoy aqui :D como veis este capitulo ha portado el titulo del relato, creía que era conveniente y era lo más acertado, muchas cosas han pasado, muchas cosas tienen que pasar, han habido muertes y como habeis visto el capitulo empezó con un flashforward (sí, me atrevo hacerlos aun que estas cosas me dan mucho miedo porque no sé como llevarlas bien pero esta vez creo que me ha salido medianamente decente) y el grupo totalmente destruido...

Por un lado tenemos al grupo del todoterreno que han huido;

-Bree
-Buzz
-Casssandra
-Wendy
-Natalie
-Ethan

Por otro lado los que quedaron separados por culpa de los caminantes;

-Jerry
-Ramón
-Sherry
-Regina
-Devin
-Chris

Y por otro lado el duo;

-JD
-Starla

Creedme cuando os digo que esto todavía no ha acabado, los caminantes ya quedaron atrás, Peterson está muerto, algo aguarda...algo mucho peor, nadie está a salvo.

El ultimo capitulo estará este Viernes y espero que esté a la altura y os guste (: ¡Nos vemos el Viernes por ultima vez en el relato!
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Re: Donde habita la muerte.

Notapor Robla » Sab, 04 Oct 2014, 14:07

Lo leí el martes. Pero espero el último capítulo.
Saludos, Robla.Imagen
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Re: Donde habita la muerte.

Notapor Nadia » Dom, 05 Oct 2014, 16:16

20 ~ Al final de la escapada.




Se habían alejado lo suficiente de la base militar. No había sido una gran distancia, solo quince minutos a pies y un par de estos en vehículo pero era la distancia perfecta para dejar el lamento de los muertos atrás y empezar actuar después del desastre en que había acabado todo lo ocurrido.

El coche frenó de lleno a un lado de la carretera, cerca de la cordillera de un frondoso bosque. Bree bajó de este, a la vez que el pequeño Buzz, ambos sabían que tenían que encargarse del asunto de Bobby, ya se preocuparían de reagruparse con los demás más tarde, ahora, aquello era su prioridad pues era una bomba apunto de explotar que si no se solucionaba el problema en aquel preciso instante, Bobby podría acabar reanimado y atacando alguno de los presentes en el coche y entonces sí que tendrían un problema aún más grande y difícil de manejar.

La rubia abrió la puerta trasera, justo la que estaba al lado de donde Ethan estaba sentado. Todavía seguía sosteniendo a su pequeño, meciéndole en sus brazos y es que por el color estaba claro que ahí ya no había rastro de vida, estaba pálido, totalmente como la nieve y los rastros de sangre que todavía quedaban en donde el brazo había sido arrancado se habían tornado de un color oscuro, definitivamente estaba en proceso de transformarse.

—Ethan tenemos que encargarnos de Bobby, puedo hacerlo yo, tú no tienes porque hacerte pasar a ti mismo por esto… — Se ofreció Bree apoyando su diestra sobre el hombro de él.

Ethan ni siquiera respondía, su mirada seguía perdida en el rostro de su hijo, como si de alguna manera, en su mundo, él todavía tuviese un rastro de esperanza para que volviese a la vida, para que aquella enorme herida del brazo fuese arreglada, para que volviese a respirar y todo fuese como antes, lo quería, no concebía un mundo sin su pequeño, era imposible…

—Ethan por favor — Volvió a insistir ella.

Él volvió a ignorarla.

—Oye, Bree te está hablando — Buzz con su mano movió a Ethan, tranquilamente, sin brusquedad pero para que este reaccionara.

—Buzz… — Bree apartó la mano del pequeño rápidamente.

—Tenemos que hacerlo Bree — Afirmó Buzz mientras las demás todavía seguían expectantes en el coche.

—Lo sé — Admitió Bree.

Y finalmente pareció que un sonido procedió de entre los labios de Ethan, casi inaudible y que tuvo que repetir una segunda vez para que todos los presentes escucharan sus claras y firmes palabras.

—Quitadme vuestras manos de encima, los dos, si lo volvéis hacer…os la cortaré — Amenazó sin dudar ni tan siquiera un segundo, tenía claro lo que decía.

Bree retiró su diestra que había seguido sobre el hombro de Ethan en todo momento. Buzz la miró, ella negó con la cabeza, no quería que el pequeño dijese nada, Bree sabía que en sus ojos había ira y no solo había ira por lo que le había ocurrido a Bobby, sabía que Buzz estaba conteniendo esa ira por la traición de Ethan, por haber elegido a Peterson por encima de todos ellos y encima, después de todo eso, les amenazaba. De no haber estado Bree presente posiblemente Buzz hubiese acabado gritando a Ethan y la situación se hubiese vuelto violenta, Ethan estaba perdido, ya no era el hombre que solía ser y eso se podía ver en su rostro.

Natalie también bajo del coche, abriendo a las hermanas y a Linda, por si Bobby acaba convirtiéndose no se acercara a ninguna de ellas, eran conscientes de lo que estaba apunto de ocurrir.

—Vamos Ethan — Era Natalie esta vez quien decidió hablar —Tenemos que hacerlo…

— ¡Sé lo que hay que hacer! — Gritó Ethan, furioso, saliendo del coche con una fuerte sacudida que hizo que todos retrocediesen —Sé lo que hay que hacer maldita sea, sé lo que hay que hacer… — Se repitió a si mismo de una manera un tanto mentalmente no estable.



Le dejaron paso cuando este tomó su pistola y con su pequeño en brazos se internó en lo más profundo del bosque, alejándose para poner fin a su hijo, para dispararle, para acabar para siempre, ya no iba a volver y Ethan lo estaba empezando asumir.

—Quedaos aquí — Indicó Bree —Debo ir a echarle un ojo, no podemos dejar que haga una locura, quedaos en el coche, no os pasará nada, luego iremos a buscar a los demás, los encontraremos pero primero debemos solucionar esto.

—Voy contigo — Se ofreció Buzz ni tan siquiera dudarlo, debía ir con ella, había visto lo inestable que Ethan estaba y no iba a dejar a Bree acercarse a él sin su protección.

—Es mejor si te quedas, el coche es seguro…

—Voy contigo — Volvió afirmar Buzz a Bree, firme en su decisión.

—Eres terco como una mula — Suspiró la rubia.

—Me pregunto de donde lo he sacado —Se encogió de hombros el pequeño señalando a Bree —No te quejes.

—Pero Buzz… — A Linda no le gustaba demasiado la idea de separarse de Buzz.

—Estaré bien, vosotras también, llegaremos en nada, es solo para asegurarnos que todo va bien con Ethan y hace lo que hay que hacer — Buzz tomó la mano de la ciega, intentando calmarla,

—Vuelve pronto — Pidió ella.

—Lo haré.

—Quedaos con la pistola, encerraros en el coche, si se acercan muertos o escucháis algo raro tocar el claxon y volveremos en un periquete, si veis que la situación se complica demasiado coger el coche y largaos — Indicó Bree dando su pequeño revolver a Natalie, era quien se quedaba a cargo del grupo.

—Pero yo no sé conducir… — Suspiró Natalie.

—Sabrás hacerlo si llega el momento, créeme — Y no había nadie mejor que Bree para decir tal cosa, la que sin saber conducir consiguió sacar a Buzz de aquella enorme horda de caminantes la primera vez que se conocieron.

Y una vez que se aseguraron que estaban seguras dentro el coche la rubia y el pequeño partieron, siguiendo los pasos de Ethan no sin antes volverse un último segundo al ver que algo salía de los matorrales del otro lado de la carretera. Se trataba de Fanger, el San Bernardo de Wendy y Casandra había encontrado su camino de regreso, la pequeña Wendy abrió con alegría la puerta del coche, dejando entrar al enorme perro al interior, dejando que este le chupase la cara como nunca antes lo había hecho, ambas parecían contentas, habían recuperado a su querido perro.

—Al menos alguien parece feliz… — Espetó Buzz, caminando junto a Bree, ella no respondió pero sabía que el pequeño no estaba de buen humor.

Ethan había tomado un casi ya borrado camino de tierra, no hacía falta ser muy inteligente para ver las huellas de este sobre los pocos rastros de nieve que ya quedaban y sobre la misma tierra, había tenido un paso bastante lento pero les llevaba un par de minutos por delante.

— ¿Dónde demonios está? — Preguntó Buzz malhumorado.

—Calma esos humos piojo — Aconsejó la rubia sin dejar de bajar su vista, buscando cualquier rastro de Ethan por los alrededores — Sé porque estas así y no puedes ser así, no puedes culparle, simplemente no puedes…

—Es un traidor.

—No, no lo es, estaba haciendo lo que mejor creía para él y para su hijo.

—Pues se equivocó, Bobby está muerto por su puta culpa.

—Esa boca Buzz.

Bree no había visto al muchacho tan enfadado, nunca antes, era la primera vez que algo le molestaba con tanta magnitud y es que si hacía unas horas hablaban de cuanto él había cambiado ahora se estaba dando cuenta, el Buzz que conoció a principios de Invierno jamás se hubiera atrevido a decir algo así, ni tan siquiera hubiese abierto la boca para opinar, se hubiese quedado a un lado a la espera de que ella solucionase el problema pero ahora se implicaba y entendía que Buzz estuviese mosqueado y considerase una traición lo que Ethan hizo pero ella no podía permitir que cargase con toda esa ira, no era bueno para él, al fin y al cabo seguía siendo un niño y Bree debía encargarse en mantener tal espíritu, el del niño que era.

—Yo hubiese hecho lo mismo por ti — Admitió Bree, apartando un par de arbolillos que les cortaban el paso, ya llevaban más de cinco minutos caminando —Si me hubiesen dado la oportunidad de salvarte, de hacer cualquier cosa por poner tú vida a salvo…lo hubiese hecho, te hubiese puesto a ti por encima del grupo y por encima mío si fuese necesario…

— ¿Incluso por encima de JD?

—Buzz… — Bree hizo que el pequeño se parase —Te quiero, te quiero como nunca antes he querido a nadie, JD…bueno, sí, también le quiero pero no estoy ciega, sé que él está perdiendo el juicio, lo lleva perdiendo desde que abandonamos el hospital, está tomando decisiones estúpidas que nos cuestan la vida a todos, nos forzó a entrar en aquella base militar cuando tuvimos la oportunidad de escapar y mira como hemos acabado, ni siquiera sabemos si los demás han salido con vida…

— ¿Qué quieres decir? — Preguntó el pequeño arqueando las cejas.

—Lo que quiero decir es que…no podemos contar con JD como quizás tú creas, no, el amor que siente por mi le está cegando, él no está preparado para ser el líder, no podemos dejar que lo sea, está perdiendo la cabeza… — Y a Bree Weston aquello le apenaba como a nadie pero no estaba ciega, obviamente estaba viendo los cambios radicales del doctor y no le gustaban ni un pelo.

—Pero él es bueno con nosotros… — Buzz había ya tenido una imagen mental de ellos tres siendo una familia que le costaba entender lo que estaba escuchando.

—Puede que sí pero no lo es para el grupo en general, yo…yo no puedo seguir con él…

— ¿Por qué? — Buzz estaba cuanto menos sorprendido, si algo se parecía a la vida real cuando una madre te decía que iba a divorciarse de tu mismo padre era ese, así es como Buzz estaba entendiendo todo el asunto; como un divorcio.

—Porque mi amor le acabará haciendo perder la cabeza y después de eso…morirá, está claro, morirá y no quiero que nada le pase, sé que es un buen hombre, lo es, solo tiene que recuperar quien era, quien solía ser y mientras este a su lado jamás podrá hacer tal cosa… — Bree había reanudado su paso, no debían perder tiempo —No quiero estar con él y si nos volvemos a encontrar se lo diré, no quiero estar con él…

Buzz desviando la mirada hacía un lado guardo silencio, no acababa de entender la postura de Bree ya que el pequeño veía a JD como un buen líder, siempre lo había visto, siendo Peterson su nemesis tenía claro que el doctor había hecho mejor las cosas que el militar pero en parte…en parte sabía que todo lo que Bree siempre le decía era por algo, siempre había sido así y aquella rubia siempre acababa teniendo razón, así que el pequeño se guardó su opinión, al menos hasta aquel momento.

Y un disparo resonó entre todos los árboles, haciendo un rebote sonoro por todos estos.

Bree echó a correr hacía una dirección, Buzz le siguió, ambos guiándose por el sonido y lo que encontraron tras aquella hilera de abetos fue una imagen bastante desgarradora.

Se trataba de Ethan, ya había disparado a su pequeño, se podía ver un gran agujero en la frente del infantil y a la vez mortífero rostro de Bobby, Ethan lloraba desconsolado, abrazando el cadáver de su hijo, gritando de rabia, maldiciéndose por la decisión que tomó y por las desgarradoras finales palabras de su hijo, jamás las olvidaría. El hombre gritó que le dejasen solo, que se marchasen y eso hicieron, tanto Bree como Buzz retrocedieron sus pasos, volviendo al camino de tierra, alejándose lo suficiente como para dar algo de espacio de Ethan mientras despedía a su hijo, no se iban a marchar sin él sin embargo.

—Le esperaremos aquí — Indicó Bree, recostando su espada sobre un árbol.

Buzz seguía inquieto, caminando de un lado a otro.

—No puedo dejar de pensar en los demás, Devin, Regina, Shery, Starla, JD, todos…

—Les encontraremos, en cuanto tengamos a Ethan de vuelta regresaremos a los alrededores de la base militar y los encontraremos, te lo prometo Buzz.

—Lo sé — Sonrió Buzz —Tú siempre cumples tus promesas.

—Lo intento — Bree también intentó sonreír, la situación no era para hacerlo pero ver al muchacho, una vez más, sano y salvo le llenaba de alegría y orgullo — ¿Te han dicho alguna vez que tienes una sonrisa muy bonita, piojo?

—No tan bonita como tú — Buzz volvió a sonreír y ella también, quizá fue la última vez que sonriesen…

Porque lo que vino después sería recordado por siempre.

Buzz cayó al suelo de golpe, había sido golpeado en la cabeza con un tronco, con brutalidad, con alguien que les había sorprendido entre los árboles, alguien que nunca esperaron, no al menos en aquel momento. Ya en el suelo, cuando su vista fue haciéndose borrosa pudo ver como Bree forcejeaba con aquella desconocida figura y como ella, finalmente, acabó derrotada en el suelo también, siendo golpeada una y otra vez con aquel tronco.



Los ojos de Buzz se fueron apagando, lo borroso se convirtió en oscuridad y por unos segundos estuvo flotando, flotando en la nada, flotando en un lugar que a los pocos segundos empezó a tomar forma, como si una luz hubiese sido encendida de golpe, como si todo hubiese sido un maldito sueño, no solo lo último ocurrido, sino todo, los muertos, JD, Bree, Peterson, todo lo que había vivido en los últimos meses, todo parecía un sueño…

La imagen que le procedió cuando abrió los ojos fue la de él mismo estando sentado en una mesa, con un cómic bajo sus narices, de esos que a él le gustaban, de los mismos que había estado viviendo en sus propias carnes en los últimos meses, era real, lo podía tocar e incluso podía pasar las páginas de este. Al alzar la vista y darse cuenta de donde estaba se percató que era el salón de su casa, su antigua casa, donde había sido criado y donde tantos malos momentos había vivido, aquella casa que tanto había deseado abandonar y que ahora más que nunca había añorado pues ya no se sentía como ese aterrador lugar, ya no, no parecía aquel horroroso lugar donde siempre llegaba con miedo, con ese miedo de no saber qué clase de paliza le iba a dar su padre…

¿Su padre? Ni tan siquiera existía en esa otra realidad.

Buzz se puso de pie y pudo oler el césped recién cortado del jardín delantero, caminó hacía la ventana de la cocina, observando el jardín delantero y viendo como este estaba lleno de vida, su césped fresco, como nunca antes lo había estado ¡Incluso estaba la máquina de cortar césped encendida, alguien la había estado utilizando! Y ya no había rastro de nieve, lo mejor de todo es que desde la ventana podía ver como su vecindario rebosaba de vitalidad, como los niños de los vecinos jugaban a baloncesto en una de las canchas que tenían colgadas en la puerta del garaje. Sin duda aquel mundo era mejor, mucho mejor que el otro mundo en el cual se había visto envuelto ¿Era ese el mundo real? ¿Se había quedado dormido mientras leía aquel cómic y había imaginado todo? Espera, ni tan siquiera tenía la cicatriz de la mejilla, ni la de la pierna, no estaba sucio, no llevaba aquella sucia y usada ropa que siempre solía llevar en los días oscuros de los muertos en el otro lado, ahora llevaba ropa deportiva, limpia y de marca.

Un ruido procedente de la parte superior de la casa captó su atención, por las destartaladas escaleras de madera (que ya no lo eran, ahora brillaban y estaban totalmente remodeladas) descendió una persona que tan solo al minimo segundo de verla pudo reconocer; Kelly, su hermana, tan morena y preciosa como siempre.

Estaba bajaba con bikini, sosteniendo una toalla en una mano y el bronceador en otra, parecía que se trataba de verano, sí, reconoció ese bikini de Kelly, lo había usado cuando solían ir a la piscina pública en esa otra vida.

—Te has quedado bien sobadito mientras leías ese cómic hermanito — Sonrió esta dando una caricia al pequeño mientras caminaba hacia la parte trasera de la casa.

Buzz abrió la boca y quiso hablar, quiso decirle que la quería, quiso decirle cuanto la había echado de menos mientras soñaba y quiso decirle que jamás la volvería a dejar pero sus palabras no salían, era como si intentase hablar pero su voz ni tan siquiera se formulaba, ni hacía sonido, era como si el hablar le estuviese negado en aquella otra vida.

—Mejor que comas bien hoy, los chicos están deseando verte en el nuevo equipo, eres el mejor de la región hermanito, todo el mundo desea jugar contigo — Dijo Kelly con una sucesión de carcajadas.

¿Equipo? ¿Los chicos? ¿Acaso él era bueno en algo?

Vio cómo su hermana salía al patio exterior de la vivienda, donde se encontraba aquella piscina de plástico que siempre utilizaban durante los veranos y que largos baños se quedaban. Mientras seguía el paso a Kelly pudo ver de reojo a su madre en la cocina, pudo ver la espalda de esta, con su rizado y rubio pelo recogido, ni prestó atención (no todavía al menos) pues fueron los cuadros en el pasillo los que captaron toda su atención.

Se trataban de cuadros donde él estaba presente, fotos de todo tipo pero sobretodo había una que más alegría le producía, se trataba una donde se podía ver con un equipo de Beisbol, él se encontraba en el centro, siendo alavado por todos sus compañeros, como si fuese el campeón, sosteniendo una copa, como si fuese el mejor jugador de todos ellos.

Era lo que siempre había sido deseado, por fin en aquel mundo era quien siempre quiso ser y que en la otra vida jamás pudo conseguir…sonrió de felicidad, no quería irse de aquel mundo, su vida era más que perfecta, tenía amigos, era popular, su hermana seguía con vida y su madre estaba en casa ¿Qué más quería? No, ya no quería más muertos, no quería estar corriendo siempre, quería quedarse allí, en aquel precioso mundo.

—La comida está lista cariño.

Se giró al escuchar la voz de su madre procedente de la cocina y lo que vio le sorprendió todavía más, su madre no tenía la cara que solía tener, ni tan siquiera era la misma persona, no era Evelyn, era otra rubia, otra mujer a la cual había estado queriendo demasiado en aquella otra vida, su madre, ahora, en aquella nueva realidad era Bree y esta parecía estar orgullosa de serlo pues cuando le llamo a por la comida no dejaba de sonreír y reir de oreja a oreja.

Buzz caminó hasta la cocina, observando y olisqueando aquel manjar que Bree, su nueva madre, había cocinado para él y su hermana Kelly. Vio a Bree en la cocina, apoyada en la encimera, con aquella preciosa sonrisa, incluso portando las mismas ropas que su madre solía portar pero que ahora tenían una nueva dueña y era ella.

Y una vez más Buzz quiso hablar, abrió la voz, quería decirle a Bree cuanto le quería y cuanto se alegraba de que fuese su madre pero las palabras no se formaban, no tenía voz y fue una total inutilidad intentarlo, no sabía qué demonios estaba ocurriendo pero fuese lo que fuese, no iba hablar.

Pero ojala todo se hubiese quedado así…

Antes de que Buzz tomase asiento en la mesa para comer aquel mundo empezó a deformarse, a desaparecer, a prenderse fuego como cuando una foto es quemada y el papel de esta empieza a quemarse y arrugarse. Las paredes empezaban a desaparecer, su hermana y la piscina también, la mesa con la comida, la misma Bree, todo desapareció.

Nunca supo lo que aquella visión fue y probablemente jamás volvería a encontrar una respuesta de lo que era aquel otro mundo, aquel mundo donde todo era perfecto y la tristeza no estaba permitida de ninguna manera.

Como si todo se volviese a repetir la oscuridad procedió y después la misma visión borrosa hizo acto de presencia, siendo aclara por un montón de gritos, insultos que hicieron que el pequeño se fuese despertando, alzando su cabeza y observando lo que estaba ocurriendo alrededor.

Volvía a estar en el otro mundo, el mundo real, el de los muertos, el mundo en el que su hermana Kelly estaba muerta y él jamás había sido un chico popular con montones de amigos. Ese tan horripilante mundo que por unos minutos quiso dejar para siempre…

Pero si creyó que aquel mundo era horripilante es que todavía no había visto lo peor de este y es que cuando sus ojos se aclararon por completo lo pudo ver, por primera vez pudo ver cuán horripilante y crudo era. Jamás olvidaría la imagen que tenía frente sus narices.



Se trataba de Bree, siendo apresada por alguien…ese alguien también empezaba a tomar forma y esa forma era tan desagradable que deseaba no haber despertado nunca. Era Peterson, el mismo comandante Peterson que ahora sostenía a Bree, en pie ambos, con el machete de este cerca del cuello de la rubia, sosteniéndola, no dejándola ir, esperando a que Buzz se pusiese en pie.

— ¡Despierta niñato hijo de puta, ponte en pie maricón, ponte en pie! — Gritaba el comandante zarandeando a Bree que sostenía en sus brazos.

Lo primero que notó Buzz mientras se ponía en pie fue una fuerte sensación en la frente, se llevó la mano hasta allí y pudo notar como tenía una pequeña brecha que le sangraba, posiblemente por el fuerte troncazo que Peterson le había propinado hacía unos minutos atrás, antes de que él se hiciese con Bree.

—Suéltala — Pidió Buzz —Ahora mismo — Su tono de voz cambió completamente, como si ahora estuviese ordenando al comandante.

Este rompió a reír mientras apretaba todavía más fuerte la hoja del cuchillo a la garganta de Bree, que había roto a llorar al ver claro el final que todo aquello iba a tener.

Buzz se percató que Peterson tenía un aspecto terrible, su rostro estaba completamente destrozado, cubierto de sangre, su nariz no dejaba de sangrar y su boca parecía algo hinchada. Casi ni podía mantenerse en pie a causa de los grandes rasguños y hemorrarias que tenía por todo su cuerpo, desde las piernas, hasta los brazos e incluso en un lado de su hombro.

—Estoy hecho una mierda ¿Verdad? — Preguntó el comandante entre risas —El hijo de puta del negro se encargó de darme una buena y lanzarme a los muertos, me mordieron, estoy ya muerto, me voy a convertir en una de esas cosas pero soy un cabronazo duro, siempre lo he sido, aun puedo llevarme a unos cuantos por delante, conseguí salir de ahí, conseguí encontrar una puerta que me condujo más allá de la verja y bingo, aquí estoy, dando la sorpresa final…

—He dicho que la sueltes — Bree no podía resistir ver a Bree con esa cara desencajada, con las lagrimas inundando sus ojos como nunca antes lo habían hecho.

—No — Peterson no tenía ninguna intención de obedecer al pequeño —Voy a matarla, lo voy hacer delante de ti y luego te mataré a ti pequeño hijo de puta, te rajaré como un puto cerdo y el cabron del doctor cuando regrese podrá ver lo que he hecho, le arrebataré lo que más quiere — Y no dejó de reír mientras pronunciaba cada una de las palabras.

—No, no lo harás… — La voz de Buzz ya empezaba a entrecortarse, sabía que Peterson era capaz de asesinar a Bree y no estaba dispuesto a presenciar tal cosa, acabaría llorando si este no la dejaba libre —Déjala ir, márchate y muere dignamente, no te haremos nada, márchate y déjanos en paz, déjala en paz, vete…

—Lo siento pequeña nenaza pero esto no es negociable.

—¡¡SUELTALA!!

El enorme y estruendoso grito solo provocó que las carcajadas del comandante se agrandasen, regodeándose del enorme poder que tenía sobre sus manos y eso le fascinaba más que cualquier cosa en el mundo, siempre había ansiado controlar las cosas y ahora, por primera vez en mucho tiempo, lo estaba haciendo.

—Buzz…— Bree intentaba hablar entre lágrimas, intentaba decirle algo al pequeño que poco a poco estaba perdiendo su compostura —Corre…

Peterson acercó sus labios hasta la mejilla de la rubia, la besó, la lamió y se regodeó de tenerla presa, de haber ganado pues iba a morir pero su intención de llevarse a ellos dos por delante estaba clara y lo haría si nada de lo impedía, Peterson jamás daba un paso atrás.

—No te voy a dejar Bree… — Buzz, ahora sí que había roto a llorar también —No te va a pasar nada, vas a venir conmigo y volveremos con lo demás, te lo prometo… — En un intento de desesperación el pequeño intento buscar su pistola, obviamente Peterson se había deshecho de las armas de ambos, solo quedaba el machete que él portaba y seguía apresado al cuello de la rubia — Suéltala — Volvió a pedir por cuarta vez, en este nuevo intento agarrando una piedra del suelo, intentando que pareciese amenazante.

—Yo tengo el cuchillo, yo mando — Las risas por parte de Peterson ya se habían acabado, estaba dispuesto acabar con ellos dos pues sus fuerzas se estaban terminando y debía asesinar a ambos mientras todavía pudiese sostenerse en pie.

—Buzz, corre, encuentra a los demás, quédate con ellos, los necesitas, no puedes quedarte solo en este mundo, no puedes, márchate, ahora…

—¡¡NO PIENSO IRME!!

Buzz no la iba a dejar, antes por encima de su cadáver.

—Buzz — Volvió a insistir la rubia entre lágrimas —Te quiero, siempre te he querido más que a mi vida entera pero escúchame ahora y márchate, encuentra a los otros, huye, es lo que debes hacer, yo…yo estaré bien, te lo prometo…

—Creía que siempre cumplías tus promesas y ahora me estas mintiendo, no vas a estar bien — El cuerpo del pequeño también se tambaleaba a causa de su llanto y el enorme estrés del momento, nunca antes se había visto con el corazón a tanta potencia, parecía que le iba atravesar el pecho.

— ¡Que jodidamente conmovedor! ¡Se acabaron las putas despedidas, muy pronto los dos vais a estar reunidos, en el puto infierno, siendo violados por mil demonios, hijos de puta, los dos vais a ir allí, yo solo cumplo mi parte, os merecéis más que la muerte! — Los gritos de Peterson eran más amenazantes que nunca.

—Prométeme que siempre harás lo que es correcto en este mundo cariño, prométeme que no dejaras que todo se vaya a la mierda, que conservaras esa sonrisa, esa inocencia y tu pureza, que jamás dejarás corromperte, que siempre harás lo que se debe hacer, lo correcto, tú eres de los buenos, nosotros somos de los buenos, jamás seremos como ellos, promételo — Las palabras de Bree tenía ese aire a despedida que hasta Buzz ya empezaba a comprender, la rubia ya había acertado su muerte.

—Bree, por favor, no me dejes, no sé qué voy hacer sin ti, te necesito, te quiero…

—Vas a estar bien, todo irá bien cariño, todo irá bien, eres fuerte, eres la mejor persona que jamás he conocido y sé qué harás lo correcto, debes hacerlo, debes hacerlo…

El comandante Peterson hizo su juicio final antes de que la rubia acabase su frase.

La degolló, rajó su cuello de lado a lado, haciendo florecer un rio enorme de rojiza sangre, haciendo que el cuerpo de Bree cayese en redondo al suelo, dispuesta a dejar aquel mundo para siempre, dispuesta a morir.

Buzz se llenó de rabia, de ira, nunca antes había estado así, todos sus sentimientos malos, todos aquellos que muchas veces había reprmido cuando su padre le pegaba o los otros niños se metían con él en la escuela estaban apareciendo de golpe, aquella enorme ira que le hizo lanzar la roca contra la cara de Peterson, impactando de lleno en la rota nariz, provocándole un dolor imaginable, haciendo que este cayese al suelo también y Buzz aprovechó aquella ventaja para correr, hacerse con el cuchillo y lanzarse sobre Peterson.

Los ojos azules de Buzz eran totalmente distintos, puede que todavía estuviesen bañados en un mar gélido de lágrimas pero eso no era lo importante. Lo importante era que se podía reflejar cualquier sentimiento de odio en aquellos ojos, ya no eran unos ojos inocentes, ya no eran unos ojos puros, ahora eran unos ojos cargados de maldad, eran los ojos de la brutalidad, de la oscuridad, de la venganza, de la ira, del temor, del odio, del sufrimiento, de la justicia, eran los ojos del nuevo Buzz pues toda inocencia que antes había tenido había desaparecido por completo al ver lo que había visto, su inocencia murió en el preciso instante que Bree fue degollada.

Alzó el cuchillo y apuñaló en el pecho al comandante una y otra vez, y sin parar, rajando su barriga, destripándole, asegurándose que sus tripas eran arrancadas de su interior.

—¡¡SOY YO QUIEN TE ESTÁ RAJANDO COMO UN CERDO AHORA, SOY YO, YO TE RAJO COMO UN CERDO MALDITO HIJO DE PUTA!! ¡¡ASESINO DE MIERDA, YO TE RAJO COMO UN CERDO!! ¡¡MUERE!! ¡MUERE!! ¡¡MUERE!!

Peterson ya había muerto, en realidad lo había hecho al recibir la segunda puñalada y es que Buzz ya había perdido la cuenta, llevaba más de veinte y no tenía intención de parar, no hasta haber mutilado su barriga cuerpo por completo. No solo estaba apuñalando a Peterson en aquel preciso instante, estaba apuñalando a su propio padre, a Hassan, a Henry, el abuelo de Cassandra y Wendy, estaba también apuñadando aquel montón de niños que siempre habían hecho burla de él, a Kevin Gardener y sus amigotes, a todos ellos, los apuñalaba atraves del cuerpo del comandante, estaba descargando aquella enorme ira que había acumulado por años.

Se estaba llenando de sangre por todas partes, ya casi ni se podían distinguir los órganos digestivos que habían sido arrancados por el propio Buzz al teñirse estos completamente rojos. El último cuchillazo fue en la frente, atravesando el cráneo del comandante, dando por zanjado el asunto, Peterson estaba muerto y él lo había asesinado.

Pero cuando se giró vio lo que había temido ver desde el primer instante que empezó acuchillar al comandante.

El cuerpo de Bree yacía sin vida, con su cuello abierto de lado a lado, bañada en sangre, con sus ojos completamente abiertos, sin vida, había muerto pocos instantes después de haber sido degollada, Bree, su madre, aquella que le había protegido durante tanto tiempo se había marchado, marchado para siempre…

Intento acercarse al cadáver para besarla, para cerrarle los ojos pero no fue capaz, un enorme escalofrió y un nuevo llanto se lo impidió, no podía ver a Bree de aquella manera, no podía quedarse allí, tenía que marcharse, donde fuera pero no allí, no podía acercarse al cadáver de Bree, no podía ni quería…

Todo lo que vio al lado del cadáver de la rubia era aquella caja de música, la misma caja de música estropeada que Bree una vez enseñó a Buzz cuando se quedaron en la cabaña y esta le explicó que su mismo padre se la regaló pero que nunca consiguió arreglarla, posiblemente se le habría caído cuando su cuerpo cayó sobre el suelo. Buzz se acercó y la recogió, guardándose aquel pequeño objeto en uno de sus bolsillos, no tenía el valor de dar otro paso más y acercarse a Bree.

Solo quería huir, correr, correr para siempre…

No supo a ciencia cierta cuanto tiempo lo estuvo haciendo, atravesando aquellos arboles a toda velocidad, mientras lloraba, corriendo sin parar, sin rumbo, más perdido que nunca, ni tan siquiera encontrar aquella carretera le ayudó…

Ya nada le importaba y eso se podía ver en su forma de andar. No tenía fuerzas, se dejaba llevar por puro azar, no sabía dónde iba, no sabía ni donde estaba, solo caminaba, tambaleándose de un lado a otro, débil como nunca antes lo había estado, estaba solo, solo de nuevo, tal y como había empezado, solo, los demás se habían ido para siempre. Ya nada importaba…



Estaba agotado, estaba derrotado, ya no quería seguir adelante, ya no, nada tenía sentido, volver a quedarse solo después de todo lo que había ocurrido, imaginar que posiblemente todos los demás estaban muertos, todos ellos…

Y el plan era ideal…

Buzz se dejó caer sobre una roca situada en un lado de la casi eterna carretera que atravesaba aquellos campos que unos años atrás habían estado llenos de ganado. Lloraba, le costaba respirar y aquella enorme piedra era lo único que le sostenía, lo único que le separaba de caer al suelo y quedarse ahí hasta que alguno de los caminantes llegara, le mordiese y todo acabase. Es lo que quería, Buzz quería morir, ya no quería seguir adelante, después de todo lo que había pasado, después de haber encontrado una nueva madre, después de haber encontrado el amor, después de haber encontrado un amigo, después de haber encontrado familia en aquel grupo, después de todo había acabado mal, todo se había fastidiado en el último momento. Resistió en aquel mundo por ellos, todo el grupo fue la fuerza que siempre necesitó, el grupo fue quien hizo que siguiese adelante, luchando, buscando ese paraíso que tan cerca habían estado de alcanzar.

Pero ahora estaba solo para siempre y solo no quería vivir, no en aquel mundo, ya no.

Estiró su brazo derecho, remangando su sudadera, lo suficiente como para que el verdadero color de su piel se pudiese ver, aquella piel que todavía seguía manchada de sangre. Elevó el machete, apoyando la afilada hoja cubierta de sangre sobre su muñeca, lo que quería hacer estaba claro.

Apretó la afilada cuchilla del arma contra la muñeca, lo suficiente como para provocarse un pequeño corte, no lo suficiente grande como para que ocurriese lo que tenía que ocurrir; acabar desangrado y morir pues eso es lo que quería Buzz, morir. Lloraba, lloraba como no lo había hecho nunca, lo hacía por verse en una situación así, lloraba porque él mismo se repugnaba por haber decidido quitarse la vida pero veía todo tan negro y complicado que jamás encontraría otra salida, no, era imposible. Incluso en algún momento se le cruzó por la cabeza la idea de seguir, encontrar otro grupo y empezar de nuevo pero en su interior sabía que no tenía la fuerza suficiente como para hacerlo, no de nuevo. Había intentado ser fuerte todo este tiempo y de verdad lo había sido, había cambiado pero en aquel momento todo su mundo se había destruido y ya solo quería morir. Morir en silencio, en paz, acabar con su sufrimiento de una vez por todas. Alzó de nuevo el arma, dispuesto ahora a no fallar en el corte en la muñeca. Lo iba hacer, nunca antes había estado tan convencido en hacer algo en la vida.

Buzz solo quería morir…

Un estruendoso sonido de vehículos a sus espaldas le hizo que no cometiese tal acto, alzó su cabeza, poniéndose en pie y volviéndose hacía aquel montón de coches, de ellos bajaron un montón de figuras que rápidamente pudo reconocer.

Eran todos ellos, el grupo, su grupo, habían conseguido salir con vida, todos ellos, incluso Starla que estaba malherida en el asiento trasero de uno de los coches que habían utilizado para escapar. Ethan también se había reunido con los demás, sin su Bobby, las hermanas Cassandra y Wendy con su San Bernardo, Chris y Natalie, Devin y Linda que se mantenían al lado de Regina, Jerry, que quedó apartado a un lado de la carretera y Ramón y Sherry que estaban en cabeza del convoy hasta que JD apartó a ambos y se adelantó, acercándose a Buzz.

Al verle en aquel estado se temió lo peor, con solo verle la cara supo que Bree había muerto.

—Peterson la ha matado — Fue todo lo que Buzz dio como explicación. No hacían falta más palabras.

JD cayó derrumbado al suelo, de rodillas, rompiendo a llorar, gritando, maldiciendo a Peterson en voz alta, maldiciendo también aquel mundo.

— ¿Está él muerto? — Preguntó el doctor.

—Sí, rajé a ese cerdo como debí haber hecho hace mucho tiempo…

“Jamás te dejaré, estaré contigo, para siempre, lo prometo, para siempre”

Aquella promesa de Bree ya sonaba como un eco fantasmal que probablemente resonaría por siempre jamás.
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Re: Donde habita la muerte.

Notapor Nadia » Dom, 05 Oct 2014, 16:47

¿Y qué pasa ahora?

Pues aquí finaliza Donde habita la muerte, se acaba este primer ciclo que obviamente, confirmo desde este preciso instante, que tendrá una secuela, la historia de Buzz no ha hecho más que empezar, todavía le quedan muchas vivencias por delante, muchos personajes que encontrarse, muchos reencuentros, muchas peleas, muchos villanos que enfrentar, esto no ha hecho más que empezar y a mi me encanta (:

La segunda parte dejará de llamarse "Donde habita la muerte" para transformarse en "Encrucijada de huesos" que es el titulo ya seguro para esta segunda parte. ¿Por qué ese titulo? bueno, a lo largo de la segunda parte lo iréis viendo pero principalmente porque Buzz se verá en la encrucijada más grande de su vida, teniendo que elegir en hacer lo que es correcto o aceptar el camino de la brutalidad, elegir entre JD o Starla, elegir entre el grupo o su propio bien, habrá muchas decisiones que nuestro pequeño protagonista tendrá que tomar, de ahí viene el nombre de esta segunda parte.

¿Cuando llegará? Pues no tengo planeado cuando empezar a publicarlo, quiero dar un espacio largo de tiempo, tengo las ideas de como será está segunda parte, sé como empieza, sé como acaba, sé las tramas que se van a ir desarrollando (y ya puedo confirmar que serán muuuuy diferentes a la de esta primera parte, escenario diferente, objetivos nuevos, nuevas amenazas, nuevas tensiones) pero todavía tengo que ordenarlas, darles forma y escribir que es lo importante. Posiblemente empiece a escribir para Diciembre, cuando haya acabado la primera parte de la quinta temporada de TWD, quizás ahí me aventuro a volver, quizás vuelto antes, quizás después, ya se verá. :cafe:

¿Qué puedo decir de la segunda parte? Pues que el villano de "Encrucijada de Huesos" (porque obviamente lo habrá) ¡Sera una mujer! Así es, será una villana y no un villano :combustion: :combustion: :combustion: es todo lo que puedo decir hasta ahora. Oh sí, también decir que tendremos temas religiosos y sectas que se han formado al acabar el fin del mundo, este posiblemente sea el hilo conductor de la trama general de la segunda parte.

Y esto es todo lo que puedo adelantar...

-Nombre de la segunda parte "Encrucijada de huesos"
-Escenario totalmente diferente, se acabó la nieve y el frio.
-Reencuentros :SILB
-Tendremos una villana femenina que dará mucho de que hablar.
-Se tocará temas religiosos y sectas que han sido formadas despues de la caida del mundo.

¿Por qué he decidido este final?

Sé que muchos de vosotros estareis dolidos o jodidos con este final, quizás no era lo que esperabais, quizás no queráis que pasase lo que ha ocurrido, lo entiendo, pero daré mi explicación de por qué este final >.<

Desde el primer momento que me senté a escribir esta historia sabía que al llegar al ultimo capitulo debía hacer un acto que cambiase a Buzz por completo, Buzz no puede seguir siendo el mismo niño de siempre, es fuerte, sí, pero ahora debe volverse más letal, más radical, más temerario y sabía que este cambio debía llegar, no os voy a mentir diciendo que tenía claro que Bree era la que iba acabar muriendo, no, no lo tenía claro hasta el ultimo momento que escribí el capitulo, estuve dudando, lo medité, cambié cosas, no me convencía y lo volví a cambiar, hasta que finalmente Bree fue quien acabó muriendo. Confieso que en un primer momento era Linda quien iba a tomar el lugar de Bree, era Linda la que iba a ser asesinada por Peterson delante de Buzz pero lo pensé y llegué a la conclusión que obviamente la muerte de Linda afectaria a Buzz pero aun tendría a Bree que le traería de vuelta, que le haría volver a ser como era y entonces la muerte de Linda hubiese sido en vano, en cambio ahora, muriendo Bree, Buzz está prácticamente solo y esto es una cosa que veremos en la segunda parte.

Lo siento de verdad por matar a Bree, sé el cariño que le teníais y sé que era de vuestros personajes favoritos (posiblemente el que más) pero la historia de Bree ya había terminado, lo hizo al ver mantenido a Buzz todo este tiempo con vida, al redimirse tras asesinar aquella niña, Bree debía morir, por el bien de la historia, por el cambio que los personajes necesitaban y por el futuro que está por venir, era necesario, fue dolorosa para mi, lo fue, en serio, pero tenía que ser así.


¡Gracias a todos!

Un año y medio desde que inicié este relato, con una ilusion enorme que fue creciendo al ver que gustó a cierto grupo de gente, al ver que era leída, al ver que disfrutabais conmigo, si algo positivo he sacado de esta experiencia sois vosotros, he creado vinculos con muchos de vosotros a los cuales os tengo un cariño enorme, este historia no sería nada sin vosotros, mi gente del foro, mi gente del blog, mi gente de Wattpad, vosotros habeis hecho esto posible y os lo agradezco mil.

Gracias a todos, gracias a Robla, Irika, David, Michoncita, Bicho, Poshi, Phuen, Movris, Beovide, Naitsirc, Pablito, Jane81 ¡Y posiblemente me deje más! Gracias al foro que me ha brindado esta oportunidad maravillosa para expresarme y crear sin ningun tipo de censura, gracias a ti, lector que has permanecido en las sombras, gracias a mi amor, que ha seguido este relato desde las sombras también y gracias a todos, nadie dijo que fuese facil, no lo ha sido, aveces he tardado más en escribir por problemas personales o porque simplemente no me salían las palabras pero me contenta decir que acabé, que lo hice y finalicé y todo gracias a vosotros, sois geniales (:

Buzz volverá, pronto, con más, mejor y totalmente renovado, os espero muy pronto en "Encrucijada de huesos" ;)
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Re: Donde habita la muerte.

Notapor Robla » Dom, 05 Oct 2014, 16:58

Madre mía...

No solo en el capítulo 19 fue un batacazo todo. Pues me dolió el trascurso de los hechos, pensando en que al menos algunos llegarían a Reno, y me consolaba con esa simple moción.

Y pido disculpas, porque quería comentar ambos capítulos a la vez, y ahora estoy destrozado, y me veo imposibilitado para hacer un análisis de los dos capítulos excelente o brillante...

Yo...

...

...

...

...

Ya desde la persecución cuando todo se fue a la porra...

Bobby... solo era un niño. Había un plantel de personajes, y tú has conseguido hacer que nos duela a nosotros. Si bien eran tres personajes los malos: Jerry, Peterson y Ethan.

Peterson pagó con su vida. Jerry se redimió con su perdón. Y Ethan pagó su traición con la muerte de su hijo.

Porque fue hasta el final que le cogí demasiado asco a Peterson. Arrojando a Bobby a su suerte... e incluso pensando que Ethan llegaría en algún punto a salvarlo.

Y Starla... menos mal que al final descubrimos que se ha salvado. Su muerte me habría dolido otro tanto... no podía ser todo tan negro.

JD... en serio, la culpa de todo la tienes tú. Te cegó la ira.

Te cegó la rabia.

El odio.

Querías matarlo.

Y mataste a tu grupo. Lo mermaste.

Y para encima quisiste que muriera sufriendo, y dejaste que huyera.

¡Espero que Starla se recupere en el 2.0 que no llegaremos a ver! Ánimo Starla.

La salida, me sentó bien. Saber que las hermanas, Buzz, Bree y Natalie con Linda salían con vida me dio cierto regocijo. Por un lado estaba feliz. Aunque estuve bastante nervioso sobre el futuro del resto de personajes, temiendo en especial por Regina y Devin, aunque también por Sherry y el resto.

El principio del capítulo nueve, es muy doloroso. Excesivo. Yo pensé que Buzz estaba en Reno, o algo, que había llegado y había pasado algo. O que había sido el único superviviente. Estaba sufriendo mientras leía las líneas, hasta leer el 20 y darme cuenta que era parte del final de esta gran historia.

Y... puff...

Me alegró el reencuentro con Fanger. Pensé que había esperanza.

El momento en que Ethan dispara a Bobby fue aún más doloroso que la muerte del pobre chavalín, porque ante todo era un padre, y no lo culpo por intentar salvar a su hijo, porque a veces, querer salvar y ayudar a nuestros seres queridos a toda costa, ciega, y eso es lo que le pasó. Pero no le culpo. Ojalá encuentre redimirse en lo que le pueda quedar de vida.

Pero...

Pero...

Pero...

:llorando: :llorando: :llorando: :llorando: :llorando: :llorando: :llorando: :llorando: :llorando:

:llorando: :llorando: :llorando: :llorando: :llorando: :llorando: :llorando: :llorando: :llorando:
:llorando: :llorando: :llorando: :llorando: :llorando: :llorando: :llorando: :llorando: :llorando:

:llorando: :llorando: :llorando: :llorando: :llorando: :llorando: :llorando: :llorando: :llorando:

¿No había más personajes que pudieran morir? ¿No había alguno que podría ser mínimamente fuerte?

Tenía que volver Peterson.

El grandísimo HDP de Peterson.

Tuvo que matarla.

Ríos de sangre.

Cortes.

Más ríos de sangre.

Buzz.

Me dio miedo la escena. En serio, cuando lo mataba. Aunque ya estaba muerto... ¿por qué?

¿Por qué, Nadia? ¡POR QUÉ! Me ha dolido. Mucho. En serio. Muchísimo.

Madre mía...

Ni el reencuentro me ha sabido a bien. Porque aún viéndolos a todos vivos, Buzz también ha muerto. Buzz murió en el momento en que Bree murió, y sé que para él nada será lo mismo.

Solo si hubieras matado a JD, que en realidad siempre fue el gran malvado de esta historia.

No puedo...

:llorando: :llorando: :llorando: :llorando: :llorando:

PUFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFF.
PUFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFF.

Madre mía, qué coraje y tristeza.

Felicitarte Nadia, por estos veinte capítulos. Apoteósicos. Sensacionales. Impresionantes. Finos. Exquisitos. Donde has ido entretejiendo la historia de Buzz, nuestro carismático personaje. Nuestro encantador héroe. Y gracias también por crear a Bree, la amiga, madre, hermana... que todos querríamos tener. Que en su último estertor abogó por la huida del pequeño, para que se salvara. Para mí, sí cumplió su promesa hasta el último momento, lástima que se diera cuenta de la ceguera del negro tan tarde.

Nadia, eres increíble. En serio. Me has transportado a mundos de ilusión, fantasía, tristeza y dolor, y lo has hecho de una manera tan fantástica, que solo puedo elogiarte por esta historia, que pasará a la HISTORIA, del foro, como unas de las mejores jamás escritas. Y es que, para tener calidad, tampoco tiene que tener extensión, y han sido 20 capítulos, el tiempo mejor invertido en lectura Z de fanfic, de mi vida.

Eres una escritora nata.

Única.

Espero leer más cosas tuyas.

Pero que sepas, que enormemente te odiaré por lo que me has hecho sufrir.

Gracias por escribir.

EL barco llega a su destino. Y aunque hace aguas por algún punto, me alegra haber llegado al final, para bajarme en tierra y poder continuar con mi camino...

Solo leer el recuerdo de Buzz de una vida mejor, mereció la pena.

"Nunca te dejaré".
Saludos, Robla.Imagen
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Re: Donde habita la muerte.

Notapor Robla » Dom, 05 Oct 2014, 17:06

¿Y qué pasa ahora?

Pues aquí finaliza Donde habita la muerte, se acaba este primer ciclo que obviamente, confirmo desde este preciso instante, que tendrá una secuela, la historia de Buzz no ha hecho más que empezar, todavía le quedan muchas vivencias por delante, muchos personajes que encontrarse, muchos reencuentros, muchas peleas, muchos villanos que enfrentar, esto no ha hecho más que empezar y a mi me encanta (:


Menos mal que habrá más.

La segunda parte dejará de llamarse "Donde habita la muerte" para transformarse en "Encrucijada de huesos" que es el titulo ya seguro para esta segunda parte. ¿Por qué ese titulo? bueno, a lo largo de la segunda parte lo iréis viendo pero principalmente porque Buzz se verá en la encrucijada más grande de su vida, teniendo que elegir en hacer lo que es correcto o aceptar el camino de la brutalidad, elegir entre JD o Starla, elegir entre el grupo o su propio bien, habrá muchas decisiones que nuestro pequeño protagonista tendrá que tomar, de ahí viene el nombre de esta segunda parte.


Starla, por favor.

¿Cuando llegará? Pues no tengo planeado cuando empezar a publicarlo, quiero dar un espacio largo de tiempo, tengo las ideas de como será está segunda parte, sé como empieza, sé como acaba, sé las tramas que se van a ir desarrollando (y ya puedo confirmar que serán muuuuy diferentes a la de esta primera parte, escenario diferente, objetivos nuevos, nuevas amenazas, nuevas tensiones) pero todavía tengo que ordenarlas, darles forma y escribir que es lo importante. Posiblemente empiece a escribir para Diciembre, cuando haya acabado la primera parte de la quinta temporada de TWD, quizás ahí me aventuro a volver, quizás vuelto antes, quizás después, ya se verá. :cafe:


A mí me pones un capítulo en Navidad para abrir boca y seré feliz.

¿Qué puedo decir de la segunda parte? Pues que el villano de "Encrucijada de Huesos" (porque obviamente lo habrá) ¡Sera una mujer! Así es, será una villana y no un villano :combustion: :combustion: :combustion: es todo lo que puedo decir hasta ahora. Oh sí, también decir que tendremos temas religiosos y sectas que se han formado al acabar el fin del mundo, este posiblemente sea el hilo conductor de la trama general de la segunda parte.


¡Las chicas son guerreras!

Y esto es todo lo que puedo adelantar...

-Nombre de la segunda parte "Encrucijada de huesos"
-Escenario totalmente diferente, se acabó la nieve y el frio.
-Reencuentros :SILB
-Tendremos una villana femenina que dará mucho de que hablar.
-Se tocará temas religiosos y sectas que han sido formadas despues de la caida del mundo.


"Encrucijada de Huesos", me gusta. Reencuentros. Hola mamá.

¿Por qué he decidido este final?

Sé que muchos de vosotros esteis dolidos o jodidos con este final, quizás no era lo que esperabais, quizás no queráis que pasase lo que ha ocurrido, lo entiendo, pero daré mi explicación de por qué este final >.<


No me expliques nada... :GBye

Desde el primer momento que me senté a escribir esta historia sabía que al llegar al ultimo capitulo debía hacer un acto que cambiase a Buzz por completo, Buzz no puede seguir siendo el mismo niño de siempre, es fuerte, sí, pero ahora debe volverse más letal, más radical, más temerario y sabía que este cambio debía llegar, no os voy a mentir diciendo que tenía claro que Bree era la que iba acabar muriendo, no, no lo tenía claro hasta el ultimo momento que escribí el capitulo, estuve dudando, lo medité, cambié cosas, no me convencía y lo volví a cambiar, hasta que finalmente Bree fue quien acabó muriendo. Confieso que en un primer momento era Linda quien iba a tomar el lugar de Buzz, era Linda la que iba a ser asesinada por Peterson delante de Buzz pero lo pensé y llegué a la conclusión que obviamente la muerte de Linda afectaria a Buzz pero aun tendría a Bree que le traería de vuelta, que le haría volver a ser como era y entonces la muerte de Linda hubiese sido en vano, en cambio ahora, muriendo a Bree, Buzz está prácticamente solo y esto es una cosa que veremos en la segunda parte.


Madre mía... si puedes tener razón, pero por tenerla no deja de doler... sigue doliendo. No le quites a LINDA. NO SE LA QUITES. Jopé... ahora entiendo el pacto de Starla y Bree, algo necesario para el fin.

Lo siento de verdad por matar a Bree, sé el cariño que le teniais y sé que era de vuestros personajes favoritos (posiblemente el que más) pero la historia de Bree ya había terminado, lo hizo al ver mantenido a Buzz todo este tiempo con vida, al redimirse tras asesinar aquella niña, Bree debía morir, por el bien de la historia, por el cambio que los personajes necesitaban y por el futuro que está por venir, era necesario, fue dolorosa para mi, lo fue, en serio, pero tenía que ser así.


:GBye

¡Gracias a todos!

Un año y medio desde que inicié este relato, con una ilusion enorme que fue creciendo al ver que gustó a cierto grupo de gente, al ver que era leída, al ver que disfrutabais conmigo, si algo positivo he sacado de esta experiencia sois vosotros, he creado vinculos con muchos de vosotros a los cuales os tengo un cariño enorme, este historia no sería nada sin vosotros, mi gente del foro, mi gente del blog, mi gente de Wattpad, vosotros habeis hecho esto posible y os lo agradezco mil.


Ha sido un descubrimiento...

Gracias a todos, gracias a Robla, Irika, David, Michoncita, Bicho, Poshi, Phuen, Movris, Beovide, Naitsirc, Pablito, Jane81 ¡Y posiblemente me deje más! Gracias al foro que me ha brindado esta oportunidad maravillosa para expresarme y crear sin ningun tipo de censura, gracias a ti, lector que has permanecido en las sombras, gracias a mi amor, que ha seguido este relato desde las sombras también y gracias a todos, nadie dijo que fuese facil, no lo ha sido, aveces he tardado más en escribir por problemas personales o porque simplemente no me salían las palabras pero me contenta decir que acabé, que lo hice y finalicé y todo gracias a vosotros, sois geniales (:


De nada, hay tantos de la luz, y tantos seguidores de las sombras... no me extraña. Aún no me lo creo...

Buzz volverá, pronto, con más, mejor y totalmente renovado, os espero muy pronto en "Encrucijada de huesos" ;)


Ea, allí estaré, si no cayó un meteorito sobre mi casa.
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Re: Donde habita la muerte.

Notapor Nadia » Dom, 05 Oct 2014, 18:27

Quería echar toda la carne al asador en estos dos ultimos capitulos, quería haceros sentir y contigo veo que lo he conseguido (que me a mi me cuesta lograrlo pero me alegro de haberlo logrado xD) así que con eso me doy por satisfecha.

¡Y has dado en el clavo! Había tres grandes malignos en esta recta final, como has dicho Peterson que ha tenido el final que ha tenido, sí, siempre quise darle un final mucho más salvaje y doloroso pero no pudo ser...Ethan, que se equivocó de bando y por su culpa murió su propio hijo y Jerry...ha obtenido indirectamente el rechazo por parte de Starla, que eso también conlleva su dolor, los tres han acabado de mala forma, los otros también han acabado mal, sobretodo Buzz pero los malos también han tenido su merecido, creo yo :SILB

Aun queda mucho de Starla, no puede morir nuestra chica guerrera :combustion: :combustion: :combustion: :combustion: si supieras las cosas que tengo preparada para esta gran personaje, :chicle: me encanta y te encantará aun más en la segunda parte donde cobrará muchisimo protagonismo.

Sí, JD la cagó pero bien, es algo que jamás se perdonará y veremos las consecuencias de esto en la segunda parte, hay mucho que hablar sobre JD...

Si hay 2.0 y si lo llegaremos a ver, veremos a Starla totalmente recuperada y con su cicatriz badass que le cubrira toda la cara. 8-)

El inicio del capitulo estaba creado así, para que fuese confuso, para que os hiciese creer que de alguna manera llegó a Reno y el caso es que ninguno de ellos al final consiguio llegar...¿Llegaran algún dia? ¿Volveran a plantearse hacer ese enorme viaje? Es algo que aun no te puedo contar, quizás algún día...

Si Ethan conseguirá redimirse o no lo sabremos por supuesto en la segunda parte, este personaje es clave para una trama que está por venir, veremos las consecuencias que puede traer el perder al unico ser querido que te queda, lo mejor de Ethan está por venir.

Lo sé Robla, como he dicho a mi también me ha dolido :llorando: :llorando: :llorando: pero no, no podía ser otro personaje el que muriese, debía ser ella, ningun otro personaje crearia el impacto en Buzz que va a crear la muerte de Bree, como tú has dicho Buzz murió en el momento que Bree fue asesinada, ahora veremos si puede revivir, si puede ser quien era o ya está todo perdido, será el gran tema en la segunda parte, Starla por un lado que querrá mantener a Buzz tal y como era porque se lo había prometido a Bree y por otro lado tendremos a JD, que querrá hacer con Buzz una pequeña maquina de matar, sin sentimientos, disparar y despues preguntar, para que nadie le haga daño, para que no acabe como Bree...solo Buzz será quien decida que camino quiere tomar, el de Starla o el de JD y esto lo veremos en Encrucijada de huesos, que me encanta seguir con la historia con una nueva parte. :combustion:



Y nada de felicitaciones, felicitaciones a ti, por seguirme, por leerme, por ser una grandisima persona pues con este relato es cuando empecé a tener más contacto contigo y jamás me arrepentiré de haber empezado esta obra, eres genial y no sé si pasará a la historia del foro pero lo que sí sé es que jamás olvidaré los buenos momentos que he pasado escribiendo sobre Buzz, Bree y los demás, los buenos momentos que he pasado al leer vuestros comentarios, eso si que no lo olvidaré y eso es lo que me llevo (: esto empezó como un pequeño proyecto y se ha convertido en parte de mi vida gracias a ti y gracias a Irika y a todos los que me leéis.

Y yo te espero en Encrucijada de huesos, te gustará, lo sé.

¡Gracias guapisimo! ¡Te quiero! :Ola: :Ola: :Ola: :Ola:
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Re: Donde habita la muerte.

Notapor Robla » Dom, 05 Oct 2014, 18:57

Nadia escribió:¡Gracias guapisimo! ¡Te quiero! :Ola: :Ola: :Ola: :Ola:


Me quedaré con eso para no estar de morros por como nos la jugaste...
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Re: Donde habita la muerte.

Notapor jane81 » Dom, 05 Oct 2014, 23:22

Hola Nadia, guapísima!!!!!!!

Ya estoy por aquíiii. :alegria:

Me he leido los dos primeros capis, me iba a leer solo uno para irme a dormir pronto pero... me he tenido que leer el segundo sí o sí para ver qué le pasaba al pobre Buzz, no podía irme a dormir sin ver qué le pasaba con la hermana. Qué tensión!!!!!!!

Me ha encantado, nena!! :Ola:

Me ha encantado como está escrito y desarrollado, me he metido completamente en la historia (ya ves que me he tenido que leer dos capítulos del tirón).

Me ha gustado mucho que en el primer capi nos mostraras la realidad de Buzz, con todos esos pequeños detalles: la relación con su padre, con su hermana, el papel de ésta como la persona que está llevando el peso de la familia, la relación con los compañeros del colegio, incluso el detalle de la asistenta social que explica que la situación en aquella casa es tan insoportable que incluso la mujer decide no volver allí, y los detalles del cómic me ha gustado mucho.

Estos detalles consiguen que empatices con el niño, que lo entiendas y le cojas cariño desde la primera página, muy muy bien!!!!!

Me ha llegado muy adentro la relación tormentosa con el padre (pedazo de HDP descomunal), así que no sólo me he alegrado que lo devorasen y se convirtiese en zombie sino que he aplaudido cuando Buzz le empieza a propinar golpes con el bate de beisbol (ahí te pudras!!)

Y la relación con la hermana también me había llegado y me ha dado mucha pena que se convirtiera en zombie :llorando: pobrecilla!!!


En el segundo empieza la acción. Puede parecer una tontería pero el hecho de que sea en un entorno helado me ha gustado mucho, me imaginaba al niño corriendo por las calles entre montañas de nieve amontonadas en las aceras y me ha gustado muchísimo la estampa.

En este capi hay de todo: desde la matanza del padre, hasta los militares cabrones (vaya telita, menos mal que están para "ayudar a la humanidad", joder, menuda panda), pasando por todos los zombies que se tropieza por las calles, menos mal que el niño es rápido y sabe como usar el bate (dice que no jugaba mucho pero le da fuerte, eh?).

Y finalmente encuentra a la pareja "dándose cariñitos"... mmmm, me he quedado intrigada a ver qué pasará con estos dos (yo ya no me fio de nadie)

ME HA ENCANTADO!!!!!!

De verdad, me ha enganchado desde el primer momento y me ha gustado muchísimo. Describes genial todas las situaciones y las emociones, felicidades guapísima!!!!

Aquí me tendrás comentando los siguientes capis.

Perdóname si tardo un poco en comentar pero es que voy pillada de tiempo, pero tranquila que me lo leeré todo y te iré dejando mensajitos para que los comentemos juntas :D

Un abrazo guapa!!! Y gracias por la historia!!!
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Re: Donde habita la muerte.

Notapor Daavid21 » Lun, 06 Oct 2014, 14:09

No puedo!! Me quedo atrás!!! A ver si pronto puedo tener más tiempo libre y leo lo que me queda! :cabezazos:

PD: Creo que merezco algo por haber leído tus agradecimientos (que en realidad te lo agradecemos nosotros pero bueno) sin haberme tragado ningún spoiler :combustion:
Puedes leer mi relato Z pinchando aquí!
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